Sombras en las calles.

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Entanas es la cuna de la civilización humana, y sin lugar a dudas el más avanzado de todos los reinos del hombre. Pero ni siquiera Entanas carece de sombras. Y en esas sombras, sólo aquellos dispuestos a todo pueden sobrevivir.

daga cayendo al suelo

Hay mucho poder en los bajos fondos, siempre presentes en las grandes ciudades de toda la Terra Conocida. Aquellos que logran hacerse con él pueden compararse con los nobles más poderosos. Mucha gente vive y muere en esta contienda secreta cada día, peones en un juego de intrigas y secretos oscuros y perversos.

Y aún así hay sabios que insisten en que es una parte necesaria del mundo, que toda luz arroja una sombra, y que es en contraposición con ella como la luz destaca más. ¿Qué harás tú si te ves arrastrado a este mundo? ¿Luchar contra las sombras, o usarlas en tu beneficio?

Nos gustaría saber más de ti. Pronto podrás colaborar de manera activa para que todos puedan leer tus historias sobre Vilia. Déjanos tu contacto y en breve te explicaremos cómo.

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Criaturas de Vilia: Los Etanim

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Los Etanim son uno de los mejores recursos del reino de Westfallia y el orgullo personal de la zona de Seto Alto. Esta raza de caballos está ampliamente considerada como la mejor de toda la Terra Conocida por el vigor de los animales, su porte y su enorme inteligencia.

Corceles magníficos y preciados por su pureza

Jinetes de todas partes sueñan con hacerse con uno de estos caballos como montura, pero en Seto Alto los consideran algo más que simples animales, y el mero hecho de poseer uno se considera un gran honor entre sus gentes. Tanto es así que se dice que el mismo Rey de Westfallia, Conrad Westfalli, no pudo evitar llorar de emoción cuando recibió un Etanim como regalo el día de su coronación.

  • Déjanos tu comentario para que podamos saber tu opinión. ¿Te gusta?¿Te parece interesante?¿Te has quedado indiferente?¿Esperabas otras cosa? Así podremos adaptarnos a tus expectativas 😉
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La leyenda de Adalia

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Cuenta la leyenda que un espíritu de la naturaleza llamado Adalia, favorita de Sylvia, la diosa de la naturaleza, se enamoró perdidamente de un joven granjero humano. Eran los tiempos en los que los dioses aún caminaban entre nosotros y estaba prohibido que los humanos se relacionasen con los seres divinos, ya que ello era considerado antinatural. Por ello, Adalia no podía hacer otra cosa que observar a su amado desde el linde del bosque, siempre deseando poder acercarse más.

Meses pasó el espíritu en una vigilia constante, hasta que finalmente tomó una decisión. Durante la noche, mientras el granjero dormía, Adalia se aproximó hacia la colina a la que él solía llevar a pastar a sus ovejas, y elevó una plegaria a Sylvia, rogándole su bendición. La diosa, conmovida por la emoción que Adalia le transmitió, ungió a su favorita con una sóla de sus lágrimas, transformándola en un majestuoso roble.

A la mañana siguiente el granjero descubrió el árbol, y considerándolo una señal de la bendición de los dioses decidió encargarse personalmente de que tuviese los mejores cuidados.

Una tarde, después de acabar con sus quehaceres habituales, el granjero se encontró presa de un profundo sopor. Decidió aprovechar la sombra del árbol para echar una cabezadita. Y en sus sueños, por primera vez, Adalia y su granjero se encontraron por fin.

Se dice que el granjero quedó tan prendado por el espíritu que nunca quiso despertar. Y Sylvia, en honor a la que había sido su favorita, convirtió también al humano en un árbol tan magnífico como el que era Adalia para que pudiesen seguir juntos para siempre.

Y aún hoy, cientos, puede que miles de años después, se cuenta que ambos siguen juntos, sus raíces entrelazadas en un abrazo eterno. Y aquellos que duermen a sus pies parecen oír, llevadas por el viento, cómo se susurran palabras de amor.

Autor: David Russo

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Un hombre, un mendigo y un ser

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El hombre invitó a la tercera ronda a todos los presentes. Hoy había sido un día de suerte.

Mientras bebía su cerveza volvía a contar la misma historia. La historia de cómo entre las ruinas de la playa, mientras buscaba moluscos para un arroz con los amigos se encontró entre el lodo un anillo.

El anillo ya estaba carcomido por la sal y el agua del océano. Estaba hecho de plata. Pero no una plata cualquiera, sino de una plata finísima. La más fina que el hombre había visto nunca. En el centro del anillo había engarzada una piedra que había sido pulida con destreza. Una gema amarilla que, a pesar de haber pasado Thrain sabía cuánto tiempo en las condiciones destructivas del agua de mar, parecía no haber perdido su esplendor.

Vista su suerte, el hombre se dispuso a vender el anillo. Antes de salir de la playa se cruzó con un viejo mendigo. Todos conocían en la ciudad a aquel viejo loco. Se decía de él que antes había sido un marinero de fortuna, pero que en extrañas circunstancias perdió el juicio y con él, su suerte. Llevaba deambulando por Cartago desde que el hombre tenía memoria y gente mucho mayor que él lo había conocido. A todos sorprendía su increíble vitalidad a pesar de rondar los noventa años.

Al cruzarse, el mendigo le pidió por favor que le diera ese “tesoro” que había encontrado. El hombre sacó el anillo y preguntó al anciano qué podía ofrecerle. El mendigo sacó un frasquito de cerámica negra, una cerámica que el hombre no había visto nunca. El poseedor de la sortija bufó divertido mientras se alejaba de aquel viejo loco.

Se dirigió a uno de los joyeros de la ciudad y, tras tasarle el anillo, le ofreció una suma exorbitante. El hombre no se lo pensó. ¡Aquella cantidad suponía más dinero del que habría conseguido en años de faena en el mar!

Y así había llegado aquella noche en la posada. Estaba a reventar de gente y el hombre había invitado a tres rondas a todos los presentes. Miró alrededor y vio los rostros felices tanto del posadero, August, como de varios compañeros de viajes.

Y cuando miró a la esquina de la tasca pudo ver un rostro familiar, que había visto esa misma mañana. Aquel mendigo.

El mendigo estaba sentado en una mesa. Delante de él había una de las jarras a las que había invitado el hombre. ¿Y había querido cambiar el anillo por un estúpido tarro de cerámica? En silencio, el mendigo alzó su jarra honor del hombre y se la llevó a los labios mientras su arrugado rostro mostraba una misteriosa sonrisa. Casi irónica.

Entonces hubo un cambio. Tras un parpadeo los ojos del mendigo cambiaron del tono marrón común de muchos Westfalli al negro más oscuro que el hombre había visto nunca. Era un negro que salió de sus pupilas y se extendió por toda la superficie del ojo, hasta el blanco.  Un negro más oscuro que una noche sin luna, que la oscuridad del mar más profundo. Esos ojos lo miraban a él, sin parpadear.

Intentando evitar aquella mirada no pudo evitar fijarse en un pendiente de plata engarzado con una perla blanca que el anciano llevaba en la oreja izquierda. Una vez más, no pudo evitar volver a mirar aquellos ojos negros, alienígenas.

El hombre reparó entonces en que la gente no reparaba en aquel mendigo. Quizás porque la gente no suele prestarle atención a los vagabundos, se dijo. Tragó saliva, nervioso. Mintiendo, le dijo al posadero que salía tomar el fresco, que el ambiente de la taberna le estaba agobiando. En realidad, una profunda inquietud le revolvía las tripas.

La niebla cubría la calle del muelle donde estaba la tasca, lo que era raro ya que estaban en verano.  Tras un par de pasos oyó como la puerta se volvía a abrir, y al darse la vuelta pudo ver al mendigo mientras se volvía a cerrar con cuidado la puerta. Acto seguido fijó su mirada en el hombre, con aquellos ojos enormes y negros.

El hombre se dispuso a correr, solo sabrían los dioses qué era realmente ese mendigo. Cuando giró hacia una de las calles del puerto se detuvo. Bajo la tenue luz de la luna le pareció ver recortarse entre la niebla una figura de apariencia humana; pero más delgada, más grácil, que empuñaba en sus manos una espada larga. A su derecha vio otra figura idéntica, como una especie de reflejo de la primera. ¿El mendigo habría contratado a aquellos hombres para matarlo? ¿Eran hombres siquiera? Al mirar de nuevo al frente se topó de nuevo con la negra mirada del mendigo, que le sonrió.

Le dijo que debería haberle dado el anillo pues sus auténticos dueños, los dioses, seguían vivos. El hombre retrocedió de espaldas al muelle, asustado, pues aquellas siluetas oscuras ya estaban muy cerca. Una de ellas pareció lanzarle algo. A sus pies cayó aquel dichoso anillo. ¿Cómo lo habrían recuperado aquellos demonios? ¿Seguiría vivo el joyero?

Con el siguiente paso atrás el hombre notó el borde del muelle. A sus espaldas el sonido del océano chocando con los postes que lo sostenían.  Cuando el mendigo sacó un cuchillo decidió darse la vuelta, pues no aguantaba más aquella mirada.

De repente, precedido solo por un chapoteo, una oscura figura saltó desde el agua hacia el borde del muelle. Con una mano terminada en uñas afiladas agarró la nuca al hombre y le obligó a mirar su rostro. Pudo ver sus ojos, del mismo negro despreciable que poseía el mendigo, enmarcados dentro de un anguloso rostro azulado. Su nariz fina estaba contraída de furia. Sus labios, retraídos en desprecio y enfado, mostraron una hilera de dientes cónicos.

Entonces el ser hundió una daga en el vientre del hombre y, con él agarrado, volvió a saltar al agua.


Autor: Moisés López, Director de Juego de la Campaña “La Máscara de Plata” y quesero artesano.

Editor: Ricardo García

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Poder y Responsabilidad

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Red Sky, by Desmond Kavanagh

Red Sky, by Desmond Kavanagh

“12 de Sureolom del 1509 d.S.

“Han pasado dos días desde que fuimos capaces de soportar toda la brutal fuerza que vino sobre nosotros. Estos dos días sólo he podido dormir, y tampoco hubiese hecho otra cosa que no fuera intentar curar las heridas que no son capaces de mitigar ningún clérigo: acaso el tiempo o la muerte sean capaces de arrebatarme este dolor. 

“Encerrado en mi habitación, ya no puedo quedarme absorto en mis pensamientos mirando a través de la ventana. Ahora un cielo carmesí invade todo lo que abarca la mirada, todo lo que mi vista puede ver, y el recuerdo de la victoria y el sacrificio vuelve a mí.

“En todos estos meses no hemos parado de luchar aunque fuese cada uno a su manera. Unos han luchado de frente al enemigo, otros contra sí mismos para seguir adelante, y otros han sido capaces de desvelar gran parte del misterio, la gran mentira que a este lado del mundo, todos creímos a pies juntillas.

“En esa lucha, hemos construido una ciudad en la que todos juntos fuésemos capaces de enfrentarnos a los Atlantes. En ella se ha invertido sangre, sudor, hambre y sufrimiento. Pero no ha sido suficiente. En la lucha, muchos de los que poseemos habilidades diferentes a las de cualquier otro ser de Gaia, nos dieron potestad para elegir dónde movilizar tropas, colocar barricadas y en general, lo que otras personas de corte más militar dirían: utilizar recursos. 

“Esos recursos han luchado por creer en la libertad y en la verdad, y casi todos sangraron, mataron y otros muchos murieron cuando nuestras decisiones no fueron las correctas.

Pese a que luchamos, sólo lo hicimos “con lo que teníamos”, y aunque podríamos decir que hemos salido victoriosos, las celebraciones en las que puedo brindar tienen el color de la sangre de los caídos, y el flujo de esta es parte de los traidores. 

No puedo apartar la imagen de Sun y Keith sacrificándose por nuestro mundo, el de los Mensch, en un acto de amor por quienes quizás no mereciesen tanto.

“Es terriblemente exacerbante pensar que los Dragoon y su pequeño grupo de políticos poderosos hayan ya celebrado con toda probabilidad alguna reunión en la que se jactan victoriosos y no culpables de su infinito desconocimiento y poco buen hacer: los bretes, los clérigos venidos a menos, espadachines y demás amigos junto a un mago loco y maleducado son los que con más bien poca organización y mucha improvisación, estamos intentando salvar nuestro mundo conocido llevándonos por delante a todos los seres inferiores que como buenos recursos podemos usar, todo con el ánimo de salvar lo que conocemos, el mundo que amamos, y no con la arrogancia de los grandes poderes otorgados por leyendas de otro tiempo y las ansias de aparecer en los libros de historia como los héroes.

“Me debato desde entonces en si lo que estamos haciendo realmente es lo correcto, si nuestra lucha sirve para algo, si sólo lo hacemos porque otros que dicen ser nuestros compañeros nos dicen que es lo que debemos hacer. Ahora no lo veo tan claro, y mientras más pienso sobre todo lo que ha ocurrido, mayor es el tormento, más turbia es mi visión sobre ellos.

“El cielo está teñido de rojo, del color de la sangre que permitimos que bañara nuestra tierra, algo que ahora con nuestros poderes no podremos cambiar.

Al menos de momento.

“Coren Senazade”


Esta carta fue encontrada en los aposentos de Coren en el Castillo Archiducal de la Puerta de las Tormentas, en Media Esuarth, a principios de Marmadarim del 1509 d.S.

Autor: Adrián Plaza Jiménez, jugador de Coren Senazade y Coautor del Blog y Podcast de videjuegos The Past is Now.

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Crónicas de los Planos: Faerûn (VII)

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La Torre de Elminster - Michael Mueller

La Torre de Elminster – Michael Mueller

“4 de Hammer del 1375 C.V.

Por suerte, la noche ha sido fructífera, y gracias a Lathander, hemos encontrado a un superviviente de Morningdawn Hall: el hermano Rewell Thunderstorm.

Aliviado por encontrar a otro sacerdote del Señor del Alba, Rewell nos habla sobre el ataque contra el Templo de Lathander. Nos cuenta que presenció cómo los zentharim llevaban los cadáveres de los sacerdotes hacia la Torre de Ashaba. Además, tiene la certeza de que hay agentes de Shar involucrados en el ataque. Dada la rivalidad entre Lathander y la diosa de la noche debo admitir que no me extraña. (Y las implicaciones van más allá. La Señora de la Pérdida es una de las más enconadas enemigas de Mystra, lo que podría tener relación con el estado de la Urdimbre).

Por desgracia, Rewell es conocido entre los valletanos, por lo que mientras estemos de incógnito no podemos llevarlo con nosotros, por lo que hemos establecido un punto de reunión con él para más adelante, cuando tengamos más información.

Tras ello nos dirigimos a las ruinas de la torre de Elminster (algo muy valiente por nuestra parte, no solo por el riesgo de ser descubierto por los Zhentarim, sino por la alta probabilidad de encontrar conjuros mágicos activos y peligrosos en los restos de la torre de un Archimago), y tras una búsqueda rápida encontramos una trampilla oculta. Curiosamente, la magia parece funcionar correctamente en la torre, pues la trampilla está protegida por un glifo custodio de considerable poder, por lo que me vi obligado a recurrir a un campo antimagia para poder entrar. (Personalmente, dudo que fuese un Glifo Custodio lo que logramos pasar. El genio de Elminster puede definirse, en el mejor de los casos, como retorcido…)

Una vez en el interior, se manifestó ante nosotros una mujer fantasmal llamada Ilsheen, guardiana de la torre. Curiosamente, pese a ser claramente algún tipo de espectro, no sentí en ella el oscuro toque tan característico de la nigromancia. 

Ilsheen nos dio la bienvenida nada más vernos, agradeciendo por fin algo de compañía, y nos relató la caída de la torre. (Siempre había oido los rumores de que Elminster guardaba un espectro guardián en su torre. No podía sospechar que fuese tan encantador).

Al parecer días atrás la torre fue infiltrada por poderosos espías de Shar que lograron pillar a Elminster por sorpresa y herirlo, lo cual activó sus contingencias transportándolo a él y a su torre a lugar seguro.

Ilsheen confirmó nuestras sospechas sobre la profecía de Azuth, revelándonos que la tumba de Aumry se encuentra en las afueras del Valle, y para ayudarnos nos entregó un Cofre de Leomund perteneciente a Elminster, en el que se encontraba un Sextante Planar, que será de enorme ayuda para cuando encontremos el portal que mis aliados están buscando. (Sabía que podríamos encontrar algo de utilidad aquí. No esperaba que pudiese serlo tanto, sin embargo. Fue en ese momento cuando comenzó a germinar la idea que nos llevará de vuelta a Faerûn cuando llegue el momento a Idan y a mí… ¡o eso espero!)

Por último, nos dirigimos a la casa de Iridal, en la que dormía al menos una decena de guardias, pero tras un buen rato de planificación logramos infiltrarnos y llegar al sótano secreto de la casa. Allí la maga encontró muchos de sus libros y pergaminos, albergando todos sus estudios sobre los planos (Una lástima que la mayor parte de mis focos se perdiesen. Estaba claro que la mayoría de los objetos mágicos que había poseido habían sido saqueados, junto a cualquier cosa de valor. Fue… extraño volver a entrar en casa después de casi un año de viaje…).

Finalmente hemos vuelto a la posada, con intención de seguir investigando mañana tras una buena noche de sueño.” (Una estilizada linea da por finalizada la entrada del día 4 de Hammer).


Séptima entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
Comentarios: Ricardo García

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La Muerte de la Inocencia

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“Ahora ya nada importa hijo mío, ya no le tengo miedo a nada.

Al caer la noche iré a buscarles, iré a por lo que tanto ansío y lo que te mereces, iré a por su sangre a fuego y hierro.

Ahora ya nada importa excepto cuidar a tus hermanas.

No permitas que nadie les haga daño e impidelo con tu vida si fuera necesario, igual que hiciste cuando vinieron a buscarme.

Aunque dormido en tu cripta, te mandé construir en piedra pequeño mio, para que puedas seguir protegiendo esos bebés como hacías cuando respirabas con tu lanza de caña.

Ahora ya nada importa hijo mío, ya no hay nada que perder, ya todo da igual, no hay un infierno peor que en el que vivo sin vosotros.

Esta noche dormiremos juntos.

 – Papá”


Restos de un diario preservado desde la época de la Guerra de las Colonias, ocurrida en Media Esuarth. Fechada el 24 de Marmaradin del 1233 d.S.

Nuevo relato e imagen de nuestro colaborador Doppleganger, que nos da una muestra de como la desesperación y la pérdida pueden afectar a un hombre bueno.

¿Quieres contar tu relato aquí? Ponte en contacto con nosotros.

Autor y Fotografía: Doppleganger

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte VI)

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La Torre de Ashaba. Ilustración de Michael Mueller.

La Torre de Ashaba. Ilustración de Michael Mueller.

(Todavía en nuestra habitación de la Vieja Calavera, no habían pasado más que unas horas desde la última entrada del Diario de Lúor. Por mi parte, las había pasado casi sin darme cuenta, tan inmersa estaba en el análisis de la Urdimbre en los alrededores).

Kuthan y John han vuelto de su exploración con información bastante interesante. Parece que los zhent están usando la Torre de Ashaba como base de operaciones en el Valle, e incluso parece que tienen de su lado un dragón (Lo cuál confirmaba la caida de Lord Mourngrym, señor del Valle de las Sombras, y daba pie a su supuesta traición, si es que seguía gobernando). Por suerte, los valletanos están organizando un movimiento de resistencia al que denominan la Liga por la Liberación de los Valles, aunque todos los que son capturados son ejecutados o llevados al Castillo Krag. Allí parece estar residiendo uno de los clérigos de Bane más poderosos y uno de los cuatro líderes del ataque que está intentando convertir a los valletanos al impío culto de su Dios.

También han descubierto la identidad de los otros tres líderes del asalto zhentarim: uno es la Castellana del Alcázar Zhent, la Guardia Negro Scylla Darkhope, y el líder de los Magos del Aire, el mago Eregul, la Nota Discordante. No han averiguado el nombre del último de los líderes, pero sí que se trata del capitán de los mercenarios, y que reside en la Torre de Ashaba.

También han podido comprobar de primera mano la desacralización del templo a Mystra y la perversión del templo de Tymora, convertido en un mero casino. Los zhentarim pagarán por sus herejías. (Curiosamente, la conversión del templo de Tymora en un casino no me sorprendió tanto. No conozco el credo de la Diosa de la Fortuna en profundidad, pero patronizar juegos de azar en su templo es algo que encaja con sus doctrinas. Me hubiese gustado acercarme a ver quién dirige el templo estos días, ya que podría habernos sido de ayuda. Sin embargo, disponíamos de poco tiempo).

Pero la mayor de las sorpresas ha venido por parte de Iridal. Nos ha confiado que, años atrás, cuando era pequeña, los Zhentarim aniquilaron a su familia y la introdujeron en su orden, obligándola a estudiar magia, hasta que fue rescatada por Idan. (Bueno, rescatada no es exactamente la palabra… pero ésta es una historia muy larga que es mejor contar en otro momento). Según nos cuenta, tras ello no volvió a tener contacto con la Red Negra excepto con uno de sus aliados, un ser conocido como Aumuthros, el Caminante de las Estrellas.

Además, Iridal nos comunica que ha estado estudiando el estado de la magia en el Valle, y que la Urdimbre está desgarrada en toda la zona, afectando incluso al Fuego Argénteo de los elegidos de Mystra como Elminster. ¿Quizás ese es el motivo por el que pudieron pillar al archimago por sorpresa? Sea como sea la gravedad de esa información es sobrecogedora. Debo informar de esto a Til lo antes posible.

Sea como sea, hemos decidido esperar a la noche y aprovechar la oscuridad para registrar las ruinas de la torre de Elminster, Morningdawn Hall y la casa de Iridal. (En resumen: nuestro mejor plan era registrar la torre en ruinas de un archimago poderoso derrotado por los actuales conquistadores de la región. ¿Qué podía salir mal?) Hasta entonces, sólo queda esperar.


Cuarta entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
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Codicia y Castigo

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– ¿Simplemente estaba aquí? – buscaba algo en las manos de aquel explorador sabiendo que algo le estaban escondiendo.

– Tal y como la está viendo mi señor – mentía el joven y harapiento explorador mientras escondía el precioso ojo de Rubí en un bolsillo.

– Parece que llegamos tarde, hay una inscripción en la piedra, no se lee muy bien pero parece que  dice “Aquel que por avaricia deje ciega a mi guardián, correrá su misma suerte y una veintena de sus hermanos le darán fácil caza y muerte” – escuchó un grito y se giro rápidamente para descubrir como de entre la maleza surgía una manda de sigilosas y hambrientas leonas relamiendose.


Wang Liao y Sakura Ichibin, explorando las Cavernas Torano Dokutsu, al sur de la Península Olvidada. Inkairu,  5 de Ithraindra, 1469 d.S.

Arrancamos la sección de microrrelatos con esta imagen y texto cortesía de nuestro colaborador Doppleganger. ¡Muchas gracias!

¿Quieres contar tu relato aquí? Ponte en contacto con nosotros.

Autor y Fotografía: Doppleganger

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte V)

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Lathander, el Señor del Alba. Imagen propiedad de Wizards of the Coast.

(Tras consultar a Lathander y presenciar la manifestación divina de Azuth, Dios de los conjuros, Lúor decidió inspeccionar a Idan. Desde que lo encontré en Vilia, Idan no ha logrado recordar nada de nuestro pasado juntos. Alguna vez me ha contado que su primer recuerdo es el de levantarse en un lecho, herido tras un conflicto bélico en el que, según todos los indicios, habría participado en una tierra extraña y distante. En un mundo que, estoy convencida, no es el suyo. Por más que he intentado ayudarle, no logrado encontrar la forma. Y tener a Lúor con nosotros me pareció en aquél momento una oportunidad traida de la mano de Mystra).

Increible. Los dones de Lathander se han mostrado incapaces de curar la aflicción de Idan. Tras la confirmación por parte del mismo Señor del Alba de que los recuerdos del paladín han sido modificados, he probado todas las plegarias de curación, restablecimiento y levantamiento de maldiciones y encantamientos, y nada de lo que he probado ha funcionado. Llegados a este punto, sólo una plegaria de Milagro, una intervención directa de una divinidad, puede ayudarle. Lo cuál no hace más que aumentar la lista de preguntas que me surgen sobre la figura del paladín…

Por lo que Iridal me ha dicho, Vilia es un plano aislado del resto del multiverso, de algún modo, y es extremadamente difícil alcanzarlo. Según ella, Idan fue absorbido por un vórtice debido a un experimento arcano fallido, pero eso fue hace 5 años, mientras sus recuerdos más recientes son de hace 2, ya en Vilia. ¿Qué fue de él durante esos 3 años de vacío? ¿Qué entidad puede haber modificado sus recuerdos y por qué, teniendo en cuenta que el nivel de poder necesario para eso es prácticamente divino? Y quizás lo más chocante de todo… ¿cómo puede utilizar en Faerûn sus bendiciones de paladín, siendo la deidad a la que adora, Thrain, ajena a esta esfera y por tanto impotente en ella?

Idan es un misterio que se encuentra fuera de mi poder por el momento, por lo que he recomendado a Iridal que se centre en investigar a la gente que afirma conocer a Idan desde siempre en Vilia. Les deseo toda la suerte del mundo, pero también temo un poco por su seguridad, si mis sospechas sobre el tipo de entidad al que se enfrentan resultan ser ciertas.

(Tus pesquisas lograron mucho, Lúor. Me guiaron por el camino correcto, un camino que siempre había temido andar. No sabía si podría soportar lo que encontraría en él y, sin embargo, estaba claro que debía ser andado. Que Lathander te traiga un radiante amanecer cada día.)


Cuarta entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
Comentarios: Ricardo García

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