Estirpes de Ladrones, parte I: Primeros Compases

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– Odio este barrio – Jacob murmuraba, escupiendo en el suelo con cierto desprecio.

– Qué me vas a contar, al menos a ti no te miran como si fueses un niño perdido. Parece que nunca hayan visto a un lanan en el distrito noble – dijo Eric irritado, mirando a su alrededor y frunciendo el ceño a todo aquel que le dirigía una mirada de curiosidad – A ver si Conrad se da algo de vida y terminamos el trabajo.

El ambiente en la Escuela de Ingeniería de Puerta de las Tormentas era frenético. Alumnos corrían de una clase a otra cargados con carpetas enormes y un elevado murmullo cubría el ambiente provocando una ligera migraña a los ladrones, que estaban acostumbrados al ambiente más tranquilo de los barrios bajos. Tan fuera de juego estaban, que no se dieron cuenta de que su compañero, Conrad, había vuelto hasta que le escucharon hablar.

– Vale, he tenido una “entrevista” con el orientador del centro, y resulta que los planos de edificios reales se utilizan en los últimos cursos o en exámenes especiales, y están guardados en un archivo en el sótano. Eso sí, sólo se pueden sacar con permiso de uno de los profesores, así que… ¿Cómo hacemos esto?

Los tres se quedaron pensativos un momento, hasta que Jacob dijo:

– Vale, seguidme, creo que tengo un plan. Más o menos.

Intercambiando una mirada de curiosidad entremezclada con duda, Conrad y Eric siguieron a su compañero, que se dirigía a las escaleras que bajaban al sótano.
Tras seguir los carteles indicativos, el grupo llegó a una sala marcada como “Archivo”. Allí encontraron un pequeño recibidor, separado de los archivos físicos por un muro con una apertura que servía como mostrador en la que un archivista de aspecto aburrido garabateaba algo en una libreta. Una puerta cerrada junto al mostrador permitía pasar de una sala a la otra.

En cuanto los ladrones entraron por la puerta, el archivista levantó con desgana la mirada hacia ellos para inmediatamente volver a poner su atención en su libreta.

Jacob guiñó un ojo a sus compañeros y, cogiendo a Eric del brazo, se dirigió hacia el mostrador. El archivista levantó de nuevo la mirada. Con un suspiro de frustración cerró su libreta y forzó una media sonrisa:

– ¿Sí? ¿En qué puedo ayudarles?

– ¡Buenos días, caballero! Magnífica mañana, ¿no es cierto? Verá usted, venía en busca de un plano concreto, y me han dicho que es aquí donde lo encontraría.

Un poco sorprendido por la energía de su interlocutor, el archivista se irguió un poco y respondió:

– Eh… sí, ciertamente, aquí es donde guardamos los planos. ¿Puedo ver el permiso firmado del profesor que se lo ha encargado?

– Ah, pero buen hombre, yo mismo soy quien lo ha encargado, puesto que soy uno de los nuevos profesores de esta magna institución. Hoy es mi primer día, de hecho, y me han encargado que le haga el examen de admisión a este precoz chaval que traigo conmigo. ¡Dicen que es un genio y que sería la persona más joven en ser admitida en la escuela si supera el examen! – Las palabras de Jacob generaron una mirada de intenso odio por parte de Eric, pero éste supo recomponerse antes de que el archivista se diese cuenta – parece ser que con la agitación de los últimos días no han tenido tiempo de añadirme todavía a las listas – Jacob guiñó un ojo -, pero seguro que eso no será un problema, ¿verdad?

El archivista miraba a Jacob con los ojos bastante abiertos. Detrás suyo, Conrad hacía lo que podía para aguantarse la risa. Eric, por su parte, estaba planeando un asesinato.

– Eh… no, lo siento – dijo el archivista tras un minuto de completo silencio – pero me temo que necesito un permiso firmado por alguien que esté en la lista. Registros de entrada y salida y demás. Le recomiendo que busque a algún otro profesor para que se lo firme y…

Las palabras del archivista se vieron interrumpidas por el impacto de una daga clavándose en su mostrador. La sonrisa de Jacob no había desaparecido, pero sus ojos parecían desprender una absoluta ira homicida.

– Creo que no nos hemos entendido. Vamos a sacar esos planos. El futuro de este jovenzuelo está en juego, y no querrías ser responsable de eso, ¿verdad?

La sorpresa inicial del archivista estaba dejando paso a un absoluto terror, y poco fue capaz de hacer más allá de asentir. Los compañeros de Jacob lo estaban mirando con la boca abierta.

– Bien – continuó Jacob – entonces tráeme los planos de la mansión de Andrea Rockstead, si eres tan amable. Y no te preocupes por anotar nada ni decirle nada a nadie sobre esto. Ya me encargaré de informar a los responsables yo mismo. ¿Nos entendemos?

De nuevo, el empleado no pudo hacer más que asentir débilmente. Acto seguido desapareció tras el mostrador, y a los pocos segundos estaba de vuelta con una gran rollo de pergamino.

– Gracias por su ayuda, ha sido muy amable – Jacob cogió el rollo de pergamino y salió de la habitación, seguido por sus atónitos compañeros.

– Bueno, no se si el jefe habría estado muy de acuerdo con estos métodos – dijo Eric una vez fuera del edificio, aparentemente habiendo olvidado su enfado anterior – pero sea como sea ya tenemos los planos. ¿Ahora qué?

– Lo siguiente es conseguirnos un agente en el interior. Probablemente los perros del Alfa intentarán un asalto directo, pero si nosotros conseguimos que nos abran la puerta del sótano podemos entrar y salir en tiempo récord y sin llamar la atención.

Conrad abrió un rollo de pergamino que llevaba consigo.

– Hay unos cuantos posibles objetivos para esto, pero nuestra mejor opción estará esta noche en la taberna “Pan Duro”. Vamos a ello.

Esa noche, el grupo se dirigió a una de las zonas más humildes del distrito residencial, donde se encontraba la mencionada taberna. El ambiente era festivo, y los parroquianos habituales, esuarthianos de pura cepa, llevaban ya unas cuantas copas encima cuando los ladrones llegaron.

Un rápido vistazo les permitió encontrar a su objetivo, un curtido undino ya algo entrado en años pero todavía en buena forma que bebía con algunos de los habituales. Conrad se acercó a él.

– ¿Umar Volgen? Queríamos hablar contigo, tenemos un negocio que proponerte.

El undino se giró hacia él, derramando parte de su bebida, y tras mirarlo de arriba a abajo sacudió la mano para que se fuera.

– ¿Negocios, chico? Estoy en mi rato de descanso, y aquí sólo hablo con quien bebo. Lárgate.

Como respuesta, Conrad se volvió hacia la camarera.

– Señorita, traiga una ronda para mis amigos de esta mesa, a mi cuenta.

Esas palabras provocaron vítores por parte de los camaradas de Umar, que agarraron a Conrad y lo obligaron a sentarse con ellos y acompañarlos en la bebida. Mientras, Eric y Jacob optaron por la discreción y se sentaron en una mesa más apartada, esperando a ver qué salía de esto.

Tres rondas completas después, Umar dio una fuerte palmada en la espalda de Conrad que casi le saca el espinazo de sitio y le pasó el brazo por los hombros, acercándose más a él.

– De acuerdo, chico, no eres mal tío. Tienes mi atención. Vamos a sentarnos con tus amigos y me cuentas de qué va esto.

Con un suspiro de alivio e intentando andar recto, Conrad se dirigió hacia la mesa en que estaban sus compañeros y empezaron a negociar. El plan: Umar era jardinero en la mansión de Andrea Rockstead, lo que le permitía cierto acceso a la mansión. A cambio de una interesante compensación económica, lo único que tenía que hacer el undino era dejar una puerta concreta del sótano abierta para que el grupo pudiese entrar. Sería un visto y no visto, y no habría nada que les relacionase.

– Suena interesante, la verdad, y no tengo ningún aprecio por Rockstead – dijo Umar – pero tenéis que comprender que es un buen sueldo y tengo familia que mantener. No lo haré por menos de 50 dragones de oro – una sonrisa se dibujó en la cara del undino – y un pequeño extra.

Eric suspiró.

– Siempre hay un extra. ¿De qué se trata?

– En la sala de exposiciones de la mansión hay una armadura, una coraza ornamental con grabado rúnicos. La quiero. Dadme vuestra palabra de que la traeréis y tenemos un trato.

Los ladrones se miraron. Transportar una armadura iba a dificultar bastante la operación, pero no era un mal trato, y quizás podían aprovechar el ir a la sala de exposiciones para hacerse con algún extra para ellos mismos. Conrad se encogió de hombros.

– Trato hecho – y estrechó la mano del jardinero.

– Perfecto, chicos, perfecto, ¡esto hay que celebrarlo! ¡Chica, trae tres rondas completas para esta mesa! ¡Pagan mis nuevos amigos!

Iba a ser una noche muy larga… y no iba a ser precisamente la última. Pero la banda de la Mangosta saldría triunfante. Como siempre.

———-

Autor: David Russo
Escuela de Ingenieros, Distrito Gubernamental de Puerta de las Tormentas.
Taberna “Pan Duro”, Distrito Residencial de Puerta de las Tormentas.
Media Esuarth, Reino de Entanas.
35 de Ragniar del 1487 d.S.


Estirpes de Ladrones fue un conjunto de tres partidas que llevamos a cabo durante el FicFest, el día 5 de Mayo de 2018. Este relato está basado en los hechos llevado a cabo durante esa partida, que quedan canon en el mundo de Vilia.

Ambientada inmediatamente después de “Un Misterioso Encargo“, nuestro primer librojuego, se basa en los intentos de hacerse con el paquete que la Mensajera llevó a Andrea Rockstead. Puedes leer la conclusión de “Un Misterioso Encargo” aquí.

No te pierdas el resto de la historia. ¡Y prepárate para participar en la continuación!

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En la escena del crímen

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Kurt Highes, sargento de la Guardia de Puerta de las Tormentas, se agachó para inspeccionar los cuatro cuerpos carbonizados. Por la forma en la que estaban dispuestos, habían salido despedidos desde el centro de la habitación. La explosión se produjo allí, y debió de ser tremenda. Poco quedaba de sus rostros para ayudar en la identificación.

-¿Ninguno de ellos pertenecía al servicio de la mansión? -increpó Kurt a uno de los hombres de armas al servicio de Andrea Rockstead.

El mercenario, que tenía más aspecto de matón que de soldado, se encogió de hombros.

-Yo no los he visto nunca. Y hay pocos sirvientes en esta mansión, además de nosotros.

Kurt levantó la vista a su interlocutor.

-Las Flechas Rojas, ¿no es así?

-Así es. El mejor cuerpo de seguridad de toda Media Esuarth -asintió el mercenario con claro orgullo.

Kurt continuó examinando la escena sin añadir nada más. Los pedazos de cristal se mezclaban con los tablones rotos de lo que habían sido las mesas y muebles. Todo estaba cubierto de numerosas manchas de diversos colores oscurecidos por el fuego. El olor era espantoso.

Entonces se detuvo. Un amasijo de pieles calcinadas cubría una de las mesas que todavía se sostenía en pie. Parecían haber sido puestas allí con delicadeza, como si alguien hubiera tenido extremo cuidado con lo que sea que habían envuelto.

-Entiendo que esto forma parte de lo que había traído la mensajera herida -comentó dirigiéndose de nuevo al mercenario.

-Sí, eran buenas pieles. La explosión no logró quemarlas.

-Ni tampoco lo que contenían, entiendo…

El hombre de armas no contestó, encogiéndose de hombros. Kurt ya se había encontrado muchos puntos grises en este caso. Muchos de ellos le recordaban a operaciones del mercado negro: una mensajera que llega con las últimas horas del día, un grupo de ladrones dentro de la mansión, nadie sabe qué se estaban disputando… Cualquier guardia estaría interrogando a todos los habitantes de la mansión en busca de contradicciones en sus historias.

Pero la mansión pertenecía a Andrea Rockstead, Ingeniera Jefe y Miembro del Consejo de Media Esuarth. La estudiosa no se había mostrado excesivamente preocupada por los acontecimientos, y Kurt quería mantener su puesto en la guardia.

¿Qué hay de la mensajera? ¿Cómo evoluciona? -preguntó mientras recogía aleatoriamente algunos de los restos de la explosión. “Evidencias”, le habían pedido.

-Los sacerdotes dicen que se recuperará, pero que la explosión le dejará secuelas. Todavía está inconsciente.

-Sobrevivir a una explosión así es más de lo que cualquiera de nosotros podría pedir. Liveta debe tenerla en gran estima.

Ambos abandonaron la habitación y atravesaron el rellano alfombrado hasta las escaleras que llevaban al primer piso. Los recibió una sonora y característica carcajada femenina que Kurt reconoció al instante. También reconoció otra voz profunda y rota por los años de abuso del tabaco. Kurt no pudo evitar maldecir en voz baja, lo que provocó una mirada divertida por parte de su acompañante. Sin detenerse a añadir nada más, Kurt se acercó hasta la pareja y se cuadró en un saludo marcial.

Johann Bolton, Comandante de la Guardia de Puerta de las Tormentas, asintió con aire cansado e indicó a su subalterno que podía relajarse. Ante él, Andrea Rockstead continuaba con su animada diatriba, narrando su versión de los hechos.

-Tuvimos muy mala suerte -hablaba con rapidez, casi con nerviosismo, como si intentase que sus palabras fuesen a la misma velocidad a la que iban sus pensamientos-. Había pasado todo el día intentando refinar una sustancia altamente volátil para aumentar la temperatura a la que se llevaba a cabo la reacción explosiva. Llevaba toda la tarde trabajando en mi laboratorio, pero la mensajera llegó justo cuando estaba tomándome un refrigerio. Muy necesario, por otro lado, porque apenas había comido en todo el día con la emoción de los avances que había ido logrando.

>>Ni siquiera me dio tiempo de verla. Estaba a punto de salir de las cocinas cuando el laboratorio explotó. Todos nos tiramos al suelo, por miedo a que algo nos golpeara. Yo me metí debajo de la mesa. Fue una buena decisión: las ollas cayeron causando un gran estrépito, y…

-La mensajera, Andrea -lo interrumpió Johann, intentando guiar el relato.

-Sí, y subí hasta el laboratorio para ver qué había pasado. Allí encontré los cinco cadáveres y el cuerpo, todavía con vida, de la chica. Por supuesto, llamé a los sacerdotes de Sior inmediatamente. Parece que han podido atenderla a tiempo.

-¿Habéis dicho cinco cuerpos? -interrumpió Kurt esta vez, sorprendido. Andrea asintió, pero antes de poder añadir nada más Kurt se dirigió a su superior-: Tan solo hay cuatro cuerpos en el laboratorio, señor. Es posible que uno de ellos haya logrado huir.

-No me había fijado -añadió Andrea, sorprendida-. ¿Había un hombre pequeño, delgado y con cara de rata entre los muertos?

-Queda poco que permita distinguirlos, pero creo que ninguno de los cuerpos que hay allí es así.

Un corto y meditabundo silencio siguió las palabras de Kurt.

-¿Qué hay del mensaje que iban a entregarte, Andrea? ¿Has podido recibirlo? -preguntó Johann.

-No, aún no he podido hablar con la mensajera. No sé qué traería -contestó Andrea. Parecía que empezaba a cansarse del interrogatorio.

Kurt recordó entonces los restos de pieles que había visto en el laboratorio. Parecían haber envuelto algo importante, y habían sido tratadas con sumo cuidado. El sargento tragó saliva. Sin dejar de observar la aparentemente honesta sonrisa de Andrea, decidió guardarse sus pensamientos.

-¿Qué sabemos de la mensajera, entonces? -volvió a intentarlo Johann.

Kurt asintió y respondió con rapidez:

-Sólo sabemos que llegó a la ciudad ayer a última hora, pero no sabemos desde dónde. La vieron por primera vez en el mercado, preguntando por un guía que lo pudiese llevar hasta la mansión. No se detuvo a descansar. Hay rumores de que la vieron también en dirección a los Barrios Bajos, pero si es así no se detuvo mucho tiempo.

-Llegó aquí después del atardecer, si os sirve -añadió Andrea-, y ahora, si no tenéis más preguntas, debo volver a mis experimentos.

-¿Tus experimentos? El laboratorio está destrozado.

Andrea se encogió de hombros.

-Ya he pedido que me traigan muebles, herramientas e ingredientes para continuar por donde iba. Hoy me traerán la mayor parte y todo debe quedar perfecto. Será necesario que supervise la instalación.

Johann Bolton asintió y suspiró.

-Me parece que ya hemos acabado aquí Highes. Volvemos a la casa de guardia.

El sargento se cuadró y se marchó para cumplir la orden.

——-

-Así que Andrea recibió su paquete -una seductora voz de mujer escapaba bajo los pliegues de una amplia capucha de color gris.

El guardia asintió, incómodo. Se esforzó en cubrirse con su capa, intentando pasar desapercibido al grupo de guardias que salía en aquellos instantes de la mansión de Andrea Rockstead. Entre ellos pudo identificar al Comandante de la Guardia. Un sudor frío recorrió su espalda.

-Debo irme -anunció, pero una sonrisa gélida de labios llenos y dulces lo detuvo.

-Has hecho un buen trabajo -dijo la mujer, y le tendió una pequeña bolsa en la que tintineaban un buen puñado de monedas-. Seguiremos en contacto.

El guardia anónimo tomó la bolsa y asintió. Acto seguido echó a correr con la intención de interceptar al grupo donde se suponía que debía estar esperándolo. Una ambiciosa mirada de ojos claros lo acompañó a lo largo del camino.

——-

Autor: Ricardo García
Mansión de Andrea Rockstead. Distrito Gubernamental de Puerta de las Tormentas. Media Esuarth, Reino de Entanas.
35 de Ragniar del 1487 d.S.


En este relato presentamos las conclusiones y la siguiente escena a los acontecimientos ocurridos durante el librojuego “Un Misterioso Encargo”, que presentamos en el fin de semana de del 4, 5 y 6 de Mayo de 2018 en el FicFest de Sevilla.

“Un Misterioso Encargo” sigue las aventuras de esta misteriosa mensajera en su viaje hasta Puerta de las Tormentas para entregar un misterioso paquete a la Ingeniera Jefe de la ciudad. A través de las decisiones del jugador, la historia podía tener un final u otro.

Las conclusiones presentadas en este relato son el producto de las decisiones de las 89 personas que terminaron la aventura durante ese fin de semana. Son esas acciones las que quedan establecidas en la historia de Puerta de las Tormentas, y en las que se basarán las siguientes historias que van a ir surgiendo.

Este relato sirve de preludio a la historia narrada en “Estirpes de Ladrones”, las partidas que organizamos también durante el FicFest. Pronto publicaremos también los hechos ocurridos en esas partidas.

Todas estas historias quedan enmarcadas en un arco argumental que hemos llamado “Ídolos de la Tormenta”, y que continuaremos avanzando en los eventos y en los librojuegos que iremos anunciando próximamente.

¿No has podido jugar a “Un Misterioso Encargo”? ¿No lo has podido explorar por completo? ¡Todavía estás a tiempo! Échale un vistazo. ¡Es gratis!

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Poder y Responsabilidad

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Red Sky, by Desmond Kavanagh

Red Sky, by Desmond Kavanagh

“12 de Sureolom del 1509 d.S.

“Han pasado dos días desde que fuimos capaces de soportar toda la brutal fuerza que vino sobre nosotros. Estos dos días sólo he podido dormir, y tampoco hubiese hecho otra cosa que no fuera intentar curar las heridas que no son capaces de mitigar ningún clérigo: acaso el tiempo o la muerte sean capaces de arrebatarme este dolor. 

“Encerrado en mi habitación, ya no puedo quedarme absorto en mis pensamientos mirando a través de la ventana. Ahora un cielo carmesí invade todo lo que abarca la mirada, todo lo que mi vista puede ver, y el recuerdo de la victoria y el sacrificio vuelve a mí.

“En todos estos meses no hemos parado de luchar aunque fuese cada uno a su manera. Unos han luchado de frente al enemigo, otros contra sí mismos para seguir adelante, y otros han sido capaces de desvelar gran parte del misterio, la gran mentira que a este lado del mundo, todos creímos a pies juntillas.

“En esa lucha, hemos construido una ciudad en la que todos juntos fuésemos capaces de enfrentarnos a los Atlantes. En ella se ha invertido sangre, sudor, hambre y sufrimiento. Pero no ha sido suficiente. En la lucha, muchos de los que poseemos habilidades diferentes a las de cualquier otro ser de Gaia, nos dieron potestad para elegir dónde movilizar tropas, colocar barricadas y en general, lo que otras personas de corte más militar dirían: utilizar recursos. 

“Esos recursos han luchado por creer en la libertad y en la verdad, y casi todos sangraron, mataron y otros muchos murieron cuando nuestras decisiones no fueron las correctas.

Pese a que luchamos, sólo lo hicimos “con lo que teníamos”, y aunque podríamos decir que hemos salido victoriosos, las celebraciones en las que puedo brindar tienen el color de la sangre de los caídos, y el flujo de esta es parte de los traidores. 

No puedo apartar la imagen de Sun y Keith sacrificándose por nuestro mundo, el de los Mensch, en un acto de amor por quienes quizás no mereciesen tanto.

“Es terriblemente exacerbante pensar que los Dragoon y su pequeño grupo de políticos poderosos hayan ya celebrado con toda probabilidad alguna reunión en la que se jactan victoriosos y no culpables de su infinito desconocimiento y poco buen hacer: los bretes, los clérigos venidos a menos, espadachines y demás amigos junto a un mago loco y maleducado son los que con más bien poca organización y mucha improvisación, estamos intentando salvar nuestro mundo conocido llevándonos por delante a todos los seres inferiores que como buenos recursos podemos usar, todo con el ánimo de salvar lo que conocemos, el mundo que amamos, y no con la arrogancia de los grandes poderes otorgados por leyendas de otro tiempo y las ansias de aparecer en los libros de historia como los héroes.

“Me debato desde entonces en si lo que estamos haciendo realmente es lo correcto, si nuestra lucha sirve para algo, si sólo lo hacemos porque otros que dicen ser nuestros compañeros nos dicen que es lo que debemos hacer. Ahora no lo veo tan claro, y mientras más pienso sobre todo lo que ha ocurrido, mayor es el tormento, más turbia es mi visión sobre ellos.

“El cielo está teñido de rojo, del color de la sangre que permitimos que bañara nuestra tierra, algo que ahora con nuestros poderes no podremos cambiar.

Al menos de momento.

“Coren Senazade”


Esta carta fue encontrada en los aposentos de Coren en el Castillo Archiducal de la Puerta de las Tormentas, en Media Esuarth, a principios de Marmadarim del 1509 d.S.

Autor: Adrián Plaza Jiménez, jugador de Coren Senazade y Coautor del Blog y Podcast de videjuegos The Past is Now.

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Crónicas de los Planos: Faerûn (VII)

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La Torre de Elminster - Michael Mueller

La Torre de Elminster – Michael Mueller

“4 de Hammer del 1375 C.V.

Por suerte, la noche ha sido fructífera, y gracias a Lathander, hemos encontrado a un superviviente de Morningdawn Hall: el hermano Rewell Thunderstorm.

Aliviado por encontrar a otro sacerdote del Señor del Alba, Rewell nos habla sobre el ataque contra el Templo de Lathander. Nos cuenta que presenció cómo los zentharim llevaban los cadáveres de los sacerdotes hacia la Torre de Ashaba. Además, tiene la certeza de que hay agentes de Shar involucrados en el ataque. Dada la rivalidad entre Lathander y la diosa de la noche debo admitir que no me extraña. (Y las implicaciones van más allá. La Señora de la Pérdida es una de las más enconadas enemigas de Mystra, lo que podría tener relación con el estado de la Urdimbre).

Por desgracia, Rewell es conocido entre los valletanos, por lo que mientras estemos de incógnito no podemos llevarlo con nosotros, por lo que hemos establecido un punto de reunión con él para más adelante, cuando tengamos más información.

Tras ello nos dirigimos a las ruinas de la torre de Elminster (algo muy valiente por nuestra parte, no solo por el riesgo de ser descubierto por los Zhentarim, sino por la alta probabilidad de encontrar conjuros mágicos activos y peligrosos en los restos de la torre de un Archimago), y tras una búsqueda rápida encontramos una trampilla oculta. Curiosamente, la magia parece funcionar correctamente en la torre, pues la trampilla está protegida por un glifo custodio de considerable poder, por lo que me vi obligado a recurrir a un campo antimagia para poder entrar. (Personalmente, dudo que fuese un Glifo Custodio lo que logramos pasar. El genio de Elminster puede definirse, en el mejor de los casos, como retorcido…)

Una vez en el interior, se manifestó ante nosotros una mujer fantasmal llamada Ilsheen, guardiana de la torre. Curiosamente, pese a ser claramente algún tipo de espectro, no sentí en ella el oscuro toque tan característico de la nigromancia. 

Ilsheen nos dio la bienvenida nada más vernos, agradeciendo por fin algo de compañía, y nos relató la caída de la torre. (Siempre había oido los rumores de que Elminster guardaba un espectro guardián en su torre. No podía sospechar que fuese tan encantador).

Al parecer días atrás la torre fue infiltrada por poderosos espías de Shar que lograron pillar a Elminster por sorpresa y herirlo, lo cual activó sus contingencias transportándolo a él y a su torre a lugar seguro.

Ilsheen confirmó nuestras sospechas sobre la profecía de Azuth, revelándonos que la tumba de Aumry se encuentra en las afueras del Valle, y para ayudarnos nos entregó un Cofre de Leomund perteneciente a Elminster, en el que se encontraba un Sextante Planar, que será de enorme ayuda para cuando encontremos el portal que mis aliados están buscando. (Sabía que podríamos encontrar algo de utilidad aquí. No esperaba que pudiese serlo tanto, sin embargo. Fue en ese momento cuando comenzó a germinar la idea que nos llevará de vuelta a Faerûn cuando llegue el momento a Idan y a mí… ¡o eso espero!)

Por último, nos dirigimos a la casa de Iridal, en la que dormía al menos una decena de guardias, pero tras un buen rato de planificación logramos infiltrarnos y llegar al sótano secreto de la casa. Allí la maga encontró muchos de sus libros y pergaminos, albergando todos sus estudios sobre los planos (Una lástima que la mayor parte de mis focos se perdiesen. Estaba claro que la mayoría de los objetos mágicos que había poseido habían sido saqueados, junto a cualquier cosa de valor. Fue… extraño volver a entrar en casa después de casi un año de viaje…).

Finalmente hemos vuelto a la posada, con intención de seguir investigando mañana tras una buena noche de sueño.” (Una estilizada linea da por finalizada la entrada del día 4 de Hammer).


Séptima entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte VI)

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La Torre de Ashaba. Ilustración de Michael Mueller.

La Torre de Ashaba. Ilustración de Michael Mueller.

(Todavía en nuestra habitación de la Vieja Calavera, no habían pasado más que unas horas desde la última entrada del Diario de Lúor. Por mi parte, las había pasado casi sin darme cuenta, tan inmersa estaba en el análisis de la Urdimbre en los alrededores).

Kuthan y John han vuelto de su exploración con información bastante interesante. Parece que los zhent están usando la Torre de Ashaba como base de operaciones en el Valle, e incluso parece que tienen de su lado un dragón (Lo cuál confirmaba la caida de Lord Mourngrym, señor del Valle de las Sombras, y daba pie a su supuesta traición, si es que seguía gobernando). Por suerte, los valletanos están organizando un movimiento de resistencia al que denominan la Liga por la Liberación de los Valles, aunque todos los que son capturados son ejecutados o llevados al Castillo Krag. Allí parece estar residiendo uno de los clérigos de Bane más poderosos y uno de los cuatro líderes del ataque que está intentando convertir a los valletanos al impío culto de su Dios.

También han descubierto la identidad de los otros tres líderes del asalto zhentarim: uno es la Castellana del Alcázar Zhent, la Guardia Negro Scylla Darkhope, y el líder de los Magos del Aire, el mago Eregul, la Nota Discordante. No han averiguado el nombre del último de los líderes, pero sí que se trata del capitán de los mercenarios, y que reside en la Torre de Ashaba.

También han podido comprobar de primera mano la desacralización del templo a Mystra y la perversión del templo de Tymora, convertido en un mero casino. Los zhentarim pagarán por sus herejías. (Curiosamente, la conversión del templo de Tymora en un casino no me sorprendió tanto. No conozco el credo de la Diosa de la Fortuna en profundidad, pero patronizar juegos de azar en su templo es algo que encaja con sus doctrinas. Me hubiese gustado acercarme a ver quién dirige el templo estos días, ya que podría habernos sido de ayuda. Sin embargo, disponíamos de poco tiempo).

Pero la mayor de las sorpresas ha venido por parte de Iridal. Nos ha confiado que, años atrás, cuando era pequeña, los Zhentarim aniquilaron a su familia y la introdujeron en su orden, obligándola a estudiar magia, hasta que fue rescatada por Idan. (Bueno, rescatada no es exactamente la palabra… pero ésta es una historia muy larga que es mejor contar en otro momento). Según nos cuenta, tras ello no volvió a tener contacto con la Red Negra excepto con uno de sus aliados, un ser conocido como Aumuthros, el Caminante de las Estrellas.

Además, Iridal nos comunica que ha estado estudiando el estado de la magia en el Valle, y que la Urdimbre está desgarrada en toda la zona, afectando incluso al Fuego Argénteo de los elegidos de Mystra como Elminster. ¿Quizás ese es el motivo por el que pudieron pillar al archimago por sorpresa? Sea como sea la gravedad de esa información es sobrecogedora. Debo informar de esto a Til lo antes posible.

Sea como sea, hemos decidido esperar a la noche y aprovechar la oscuridad para registrar las ruinas de la torre de Elminster, Morningdawn Hall y la casa de Iridal. (En resumen: nuestro mejor plan era registrar la torre en ruinas de un archimago poderoso derrotado por los actuales conquistadores de la región. ¿Qué podía salir mal?) Hasta entonces, sólo queda esperar.


Cuarta entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte V)

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Lathander, el Señor del Alba. Imagen propiedad de Wizards of the Coast.

(Tras consultar a Lathander y presenciar la manifestación divina de Azuth, Dios de los conjuros, Lúor decidió inspeccionar a Idan. Desde que lo encontré en Vilia, Idan no ha logrado recordar nada de nuestro pasado juntos. Alguna vez me ha contado que su primer recuerdo es el de levantarse en un lecho, herido tras un conflicto bélico en el que, según todos los indicios, habría participado en una tierra extraña y distante. En un mundo que, estoy convencida, no es el suyo. Por más que he intentado ayudarle, no logrado encontrar la forma. Y tener a Lúor con nosotros me pareció en aquél momento una oportunidad traida de la mano de Mystra).

Increible. Los dones de Lathander se han mostrado incapaces de curar la aflicción de Idan. Tras la confirmación por parte del mismo Señor del Alba de que los recuerdos del paladín han sido modificados, he probado todas las plegarias de curación, restablecimiento y levantamiento de maldiciones y encantamientos, y nada de lo que he probado ha funcionado. Llegados a este punto, sólo una plegaria de Milagro, una intervención directa de una divinidad, puede ayudarle. Lo cuál no hace más que aumentar la lista de preguntas que me surgen sobre la figura del paladín…

Por lo que Iridal me ha dicho, Vilia es un plano aislado del resto del multiverso, de algún modo, y es extremadamente difícil alcanzarlo. Según ella, Idan fue absorbido por un vórtice debido a un experimento arcano fallido, pero eso fue hace 5 años, mientras sus recuerdos más recientes son de hace 2, ya en Vilia. ¿Qué fue de él durante esos 3 años de vacío? ¿Qué entidad puede haber modificado sus recuerdos y por qué, teniendo en cuenta que el nivel de poder necesario para eso es prácticamente divino? Y quizás lo más chocante de todo… ¿cómo puede utilizar en Faerûn sus bendiciones de paladín, siendo la deidad a la que adora, Thrain, ajena a esta esfera y por tanto impotente en ella?

Idan es un misterio que se encuentra fuera de mi poder por el momento, por lo que he recomendado a Iridal que se centre en investigar a la gente que afirma conocer a Idan desde siempre en Vilia. Les deseo toda la suerte del mundo, pero también temo un poco por su seguridad, si mis sospechas sobre el tipo de entidad al que se enfrentan resultan ser ciertas.

(Tus pesquisas lograron mucho, Lúor. Me guiaron por el camino correcto, un camino que siempre había temido andar. No sabía si podría soportar lo que encontraría en él y, sin embargo, estaba claro que debía ser andado. Que Lathander te traiga un radiante amanecer cada día.)


Cuarta entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte IV)

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Símbolo Sagrado de Azuth - Copyright Wizards of the Coast

Símbolo Sagrado de Azuth – Copyright Wizards of the Coast

(Retomamos el diario de Lúor una vez llegados al Valle de las Sombras. En este momento nos alojamos en una habitación de la Vieja Calavera, que por lo demás está atestada de mercenarios Zhentarim. Mientras planificábamos, Lúor decidía intentar obtener la guía de su Dios, para lo que elaboró un aburrido ritual sagrado de comunión con Lathander. Al menos fue aburrido al principio…)

“El divino Lathander, en su infinita compasión, ha respondido a mis plegarias. Mediante una plegaria de comunión he establecido contacto con él y ha contestado a varias de las preguntas que tenía en mente:

  • Hay supervivientes de la caída de Morningdawn Hall.
  • Elminster está vivo. (Admito que esto me calmó bastante. Sea lo que fuere lo que hubiese atacado al Valle de las Sombras, no había sido tan poderoso como para acabar con el Sabio del Valle).
  • Lord Mourngrym (el señor local, que parecía estar actuando de forma extraña en las últimas dekhanas) podría estar controlado, pero no está claro.
  • El problema de la magia no es local, pero no concierne a todo Faerûn, y mis nuevos aliados no son la causa.
  • Zaisev se encuentra, efectivamente, en el Valle.
  • El portal que buscan mis aliados se encuentra en el Valle, y no es Elminster el que conoce su localización. (Quizás éste fue el pedazo de información más útil para nosotros, si bien creo que de no haberse encontrado el portal que buscábamos en el Valle, me hubiese sentido obligada a quedarme para protegerlo. Creo que Idan también lo habría hecho, aún a pesar de las dudas que tiene sobre su origen. ¿Puede ser que, dentro de él, algo le diga que éste es su hogar…?)
  • Las memorias de Idan han sido modificadas. (Y esto me pareció horrible. No se me había ocurrido hasta ahora pensar que la causa de la amnesia de Idan pudiera tener una causa externa. Siempre pensé que su exposición a los Planos de Existencia podría haberlo confundido. ¿Qué puede significar realmente esto?)

La mayoría de esas respuestas confirman mis sospechas sobre la situación, pero lo más milagroso fue lo que sucedió a continuación.

Cuando la conexión con Lathander estaba acabando, el mismísimo Azuth, señor de los conjuros, retomó esa conexión, y mientras manifestaba una mano espectral apuntando al este-noreste, recitó:

La bruja fantasmal se desvanece, el bastón de su amado descansando al fin. Fue dado eterno reposo cuando más se la necesitaba por la sierva de la señora de la pérdida. Buscad sus cenizas donde aquellos que buscaron justicia encontraron injusticia. Están guardadas por los restos calcinados de aquello por lo que dio su vida para destruir. Dejar que el mar entre y ahogue a quien se alimenta del fuego plateado de Mystra. Quizás la mayor de las 7 puede contener el desgarro, pues aún queda poder en su beso.’

(Y he aquí una prueba de la influencia que los Dioses poseen sobre Faerûn, algo que he podido ver en muy pocos planos de existencia de los que he visitado. Que Azuth se viese empujado a actuar en pos del Valle de la Sombra era una indicación clara de que la situación era muy grave, y que afectaba a diversas esferas de poder mucho mayores de las que habíamos descubierto hasta entonces. Pero continuemos con las averiguaciones de Lúor).

Esta última parte hace sin duda referencia a Syluné Silverhand, la mayor de las Siete Hermanas, favoritas de Mystra, que murió defendiendo el Valle de un ataque de dragones rojos en una ribera cercana, al sur de donde nos encontramos. También creemos que la referencia a ‘La bruja fantasmal’ hace igualmente referencia a ella.

En cuanto a ‘La señora de la pérdida’, se trata de una referencia a Shar. (Lúor no lo menciona, pero Shar es la Dama de la Oscuridad. Probablemente se deba al antagonismo que tiene su deidad patrona, el Señor del Alba, con esta deidad oscura y vil. No me extrañaría que nuestro amigo considerase como un acto impío el simple hecho de haber dejado escrito su nombre).

Por otro lado, la parte de ‘Buscad sus cenizas donde aquellos que buscaron justicia encontraron injusticia’ creemos que hace referencia a la figura de Joadath, una persona que se declaró apóstata y se hizo un reino donde se perseguía a los seguidores de los dioses en este mismo Valle.

Con estos nuevos descubrimientos está claro que tenemos a los dioses de nuestra parte, por lo que nuestra misión es incluso más importante de lo que ninguno de nosotros podíamos llegar a sospechar. Pero con la guia de Lathander, no me cabe duda de que saldremos victoriosos.

Tras la revelación divina, Kuthan ha decidido salir a acompañar a John a dar una vuelta por el pueblo, tratando de encontrar toda la información posible sobre la situación de mano de los aldeanos, y mientras tanto creo que es un buen momento para echar un vistazo a la situación de Idan.

(Y para mi intranquilidad, los descubrimientos que hizo no fueron pequeños…)


Cuarta entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Ruso
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte III)

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El Valle de las Sombras

“4 de Hammer del 1375 C.V.

Si la situación no es desesperada poco le falta. Nos encontramos en La Vieja Calavera, la posada del Valle de la Sombra, habiendo hecho ya un primer reconocimiento de la zona, y haciéndonos pasar por una compañía mercenaria llamada Las Garras Negras. (La idea del nombre fue de Kuthan. Coincide con el nombre de las tropas que él está reuniendo en Westfallia. Muy apropiado).

Lo primero que vimos al llegar al pueblo es la constante presencia de patrullas mercenarias portando tanto el símbolo de los zentharim como el de Lord Mourngrym, e incluso antes de eso pudimos observar a un hechicero montando una bestia alada patrullando los alrededores .(Los Magos Celestes Zhentarim. Una fuerza de élite creada por Manshoon que concede a los hechiceros no solo con un aliado de inmenso poder, sino con una movilidad y unos recursos adicionales que todo mágico Zhent desearía para sí. Esta fuerza es poderosa, despiadada y muy peligrosa. Durante mi época de novicia me tentaban con entrar a formar parte de sus filas, si bien la idea nunca llegó a atraerme. Me alegro de que fuera así).

En el pueblo los mercenarios campan a sus anchas, como si el lugar fuese suyo, e incluso un grupo de ellos se ha adueñado de la casa de Iridal. (Era de esperar, en realidad. La villa es pequeña, y los Zhentarim parecen haber traido casi a un centenar de tropas, entre fuerzas Zhentilar y mercenarios. El Valle de las Sombras se encontraba abarrotada de enemigos).

Los aldeanos parecen temerosos y apesadumbrados, y apenas se atreven a mirarnos a los ojos, o a hablar si no les hablamos antes. Sin duda han sufrido todo tipo de abusos por parte de los invasores.

Por otra parte, la torre de Elminster realmente ha caído, completamente desaparecida. Según nos ha comentado la posadera, la torre explotó desde dentro dos noches antes del ataque zentharim, sin duda propiciando el ataque.

¿Qué puede tener poder suficiente como para hacer algo así al mayor de todos los archimagos? (Yo todavía no me explico cómo pudo pasar. Elminster no se dejaría sorprender fácilmente)

Es más, la extraña sensación que tenía desde que llegué ha cobrado forma. La magia parece dañada en todo el valle, anulando completamente las esferas de evocación y transmutación y debilitando significativamente las demás. ¿Tendrá algo que ver con la caída de Elminster? (La sensación, además, es asfixiante. Sientes como si la energía acumulada dentro de tu cabeza, el poder albergas en tu interior a la espera de ser desatado, se deshiciese poco a poco. Formular las palabras y los gestos del encantamiento solo consiguen hacer escapar la energía contenida de la misma forma en la que un vaso de agua desaparecería al ser arrojada en un erial, absorbida e inútil. Dentro de ti tan solo queda el vacío).

Y el templo… el impresionante Morningdawn Hall, uno de los más gloriosos templos del Señor del Alba… mi hogar durante años… destruido por completo. Cuando lo vi me costó toda mi fuerza de voluntad no lanzarme a los restos a buscar señales de algún superviviente, pero de alguna forma logré contenerme. Lograré que se haga justicia. La luz de Lathander volverá a brillar en el Valle de la Sombra.

Necesitamos más información, y sólo hay una entidad en la que confíe completamente en momentos de crisis como este. Necesito el consejo de Lathander.”


Tercera entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Sus dos entradas anteriores pueden encontrarse aquí:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Ruso
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (parte II)

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“4 de Hammer del 1375 C.V.

Bueno, esto ha sido inesperado. Mientras descansaba, vi una columna de humo negro que se alzaba en la lejanía, por lo que decidí acercarme a investigar. Parecía demasiado grande para ser una simple hoguera, y temía que alguien pudiese estar en peligro. Y tenía razón: la aldea de La Loma del Robledal estaba siendo atacada por mercenarios, claramente buscando a alguien. Muchos de los aldeanos yacían por los suelos, muertos o cerca de ello.

Mientras decidía qué hacer, por suerte, un grupo de aventureros apareció para plantar cara a los mercenarios, con lo que pude centrarme en salvar a los aldeanos y luego apoyar a estos nuevos aliados. (¡Toda una suerte que un sacerdote del Señor del Alba nos considerara tales, nada más vernos! Cláramente, la mano de los Dioses estuvo cláramente presente en aquellos días). Una vez asegurados los supervivientes y neutralizada la amenaza, pudimos interrogar al líder superviviente de los mercenarios: Vorgan de la compañía de la Calavera y el Mazo.

Y aquí empezaron los verdaderos problemas.

La compañía de la Calavera y el Mazo, entre muchas otras compañías de mercenarios, había sido contratada por La Red Negra, más conocida bajo el nombre de Los Zentharim, una de las organizaciones malignas más poderosas de todo Faerûn, y a los que Vorgan se ha referido como nuevos protectores del Valle de la Sombra. (Un emplazamiento, además, que los Zhent habían querido asegurar desde hace décadas, con ningún éxito hasta entonces). Es más, si su palabra es de fiar, y dado que se encontraba bajo el poder de Lathander para decir la verdad no tengo razones para dudar de ello… tanto Morningdawn Hall como la torre de Elminster, el mago más poderoso de cuantos se conocen y elegido de Mystra, han sido destruidos por la embestida zentharim. (Por muy sujeto a la magia divina que se encontrase aquél pasmarote, admito que a mí me resultó difícil de creer). Si eso es cierto, la situación es muchísimo más grave de lo que jamás habría podido imaginar. Y aunque no estoy seguro de dónde encaja Zaisev en todo esto, su presencia sólo empeora las cosas todavía más. Definitivamente tengo que clarificar la situación, pero si se confirman mis sospechas puede que no baste conmigo ni el resto del Hacha de la Luz Arcana. ¿Y qué ha sido de Lord Mourngrym, el señor de estas tierras? Veremos. (Desde luego, algo no encajaba. Lord Mourngrym, desde que ocupara la Torre Torcida, se había mostrado un fiero opositor a la tiranía de los Zhentarim. Es mucho más probable que los Zhentarim lo estén utilizando como rehén).

Respecto a su presencia en La Loma del Robledal, la compañía de la Calavera y el Mazo se encontraba buscando a un tal Azalar Falconhand. Si es alguien que está siendo buscado activamente por los zenth, haríamos bien en encontrarlo nosotros primero. Por suerte la situación no parece completamente desesperada. Según los aldeanos, la mayoría de las tropas de los zenth han partido hacia el sur, dejando en el valle una fuerza de ocupación. Peligrosa y preocupante, sí, pero más manejable, al menos.

(En este momento, mi mayor preocupación estaba en la posibilidad de que el Valle de las Sombras hubiese sido realmente infiltrado por los Zhentarim. La posibilidad de que la Torre de Elminster hubiese sido destruida, y con él el más poderoso protector del Valle de las Sombras, me parecía irrisoria. Pero podía haber ocurrido que los Zhentarim hubiesen aprovechado su ausencia, y quizás la de otros héroes locales, para hacerse con el control de parte de la ciudad. Estaba convencida, en cualquier caso, de que los Valletanos estarían todavía en pie de guerra, listos para echar al opresor. Ah, qué ingenuo podemos llegar a ser el ser humano…)

Tras el interrogatorio, los aldeanos supervivientes ajusticiaron a los mercenarios que quedaban vivos (se lo merecían…), y se dirigieron a refugio seguro, aunque me pregunto si queda realmente un refugio seguro en el Valle de la Sombra.

Una vez los aldeanos estaban a salvo y pude pararme a respirar, volví mi atención hacia el grupo de aventureros. Se trataba de dos mujeres y tres hombres, todos humanos y claramente aventureros experimentados todos ellos, y obviamente extranjeros, aunque no podía imaginarme cuanto. (Bueno, no todos…)

Se presentaron como Taryc (una duelista), Kuthan (un arquero), John (un guerrero, y parece que a las órdenes de Kuthan), Idan (un paladín, por lo que puedo intuir, aunque de ningún dios que yo conozca) e Iridal (una maga, y de considerable poder, y por su comportamiento diría que posee algún tipo de relación romántica con Idan), y me hablaron de los motivos que los traían aquí. Y entendí lo que me parecía extraño de ellos. (¡Qué delicado, nuestro Lúor! Como se nota que su patrona no es Sune. Y aún así, bastante perceptivo en lo referente a Idan y a mí. Quizás demasiado, considerando las dudas y el miedo, aunque me cueste admitirlo, me corroe… Nos corroe, en realidad. Ésta no era la forma en la que esperaba volver a Faerûn: envuelta en las dudas. Y aunque me marcho con la firme intención de volver, no puedo evitar pensar que puede que no vuelva a ver la magestuosidad del Bosque de Cormanthor nunca más).

Al parecer el grupo proviene de un plano material distinto a Toril, de un lugar llamado Vilia, del que nunca he oído hablar. Pero incluso más sorprendente que su procedencia es su destino, pues sólo están usando Toril como plano de paso en su camino al Abismo. No sé qué les puede llevar a hacer un viaje a un lugar así, pero insisten en que el destino mismo de su plano depende de su éxito.

Y por increíble que parezca todo esto, la verdad es que les creo. 

Sin embargo, dos de ellos, Idan e Iridal, son al parecer originarios de Toril, y es más, vivían en este mismo valle, aunque Idan parece tener algún tipo de amnesia que le impide recordar su tiempo aquí. Debería ser capaz de ayudarles con eso, si tenemos tiempo. (Ah, estoy segura de que con más tiempo podrías habernos ayudado todavía más, amigo…)

El grupo sospecha que el portal que buscan para llegar al abismo se encuentra en algún lugar del Valle, e Iridal quiere visitar su antigua casa para buscar algunos libros y objetos que les puedan ser útiles en su misión, y yo quiero ver la situación del Valle y confirmar las palabras de Vorgan, por lo que hemos decidido viajar juntos por el momento y dirigirnos hacia el Valle de la Sombra.

Rezo a Lathander para que la situación no sea desesperada.”


Después de su primera entrada, Iridal continúa estudiando el diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander y nativo del Valle de la Sombra.

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Ruso
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (parte I)

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“4 de Hammer del 1375 C.V.

Desde la caída de El Primero y la destrucción del nuevo Templo del Mal Elemental que no escribía un diario, pero dadas las circunstancias parece lo más apropiado. (Cláramente, esto debió suceder mientras he estado fuera, atravesando los planos. Me hubiese gustado preguntarle a Lúor sobre esta entidad, El Primero. Una lástima que ya no sea posible…)

Según Til, lo que escriba en este diario quedará automáticamente inscrito en la copia que hay en mi estudio (bonito truco!), por lo que si no regreso al menos quedará un registro de lo que he descubierto y de lo que me haya ocurrido. (Ah, amigo… Rezo a Mystra para que eso no haya sido finalmente necesario…) En mi ausencia, Maluccus y Pimpo quedan a cargo de la fortaleza, y Dawngreeter Thomas a cargo del templo.

Hace apenas dos días recibí un comunicado del Alto Dawnlord Munro Cassimar, de Morningdawn Hall, el templo de Lathander del Valle de la Sombra, donde recibí mi iniciación en los misterios del culto al Señor del Alba y viví durante años. El padre Cassimar mismo se encargó de guiarme durante esos años, y siempre tendré una profunda deuda con él. (Recuerdo al Señor del Alba Cassimar. Un buen hombre, amable y dadivoso, si bien tenía una tendencia horrible a vanagloriarse de la misma forma mientras declamaba sobre el púlpito como cuando lo hacía en una conversación con cualquier interesado que pudiese convertir en fiel a Lathander. Estoy seguro de que parte del fracaso de la Iglesia de Lathander de obtener más fieles entre los habitantes del Valle de la Sombra fue debido a sus larguísimas parrafadas. Me alegro de saber que sus aprendices supieron quedarse tan solo con las buenas cualidades).

En su misiva, el padre Cassimar solicitaba mi ayuda con una infestación de no-muertos en el Valle. Ese en particular es un problema con el que los sacerdotes de Lathander no suelen tener demasiados problemas, ya que las capacidades que el Señor del Alba nos concede son especialmente efectivas contra dichas aberraciones. Sin embargo, el problema parece superarlos y al mismo tiempo implicarme directamente, pues parece que el responsable es el nigromante Zaisev, una sombra de mi pasado que podría incluso conducirme al rastro de Maya y Rose. (Una historia trágica la de tu familia, amigo. Como heroicas son tus proezas. Dignas de un tomo exclusivo para ellas, por lo que no añadiré más).

Incluso ahora me pregunto si ha sido buena idea partir en solitario sin el resto del Hacha de la Luz Arcana, pero mis compañeros tienen asuntos personales a los que atender: Til se encuentra asistiendo a la reconquista de Myth Drannor, Andrea está ausente en una de sus aventuras, Rurik está ocupado haciendo de embajador con Mithrill Hall, y Malrus aunque supiese dónde está ahora mismo no querría llevarlo conmigo hasta asegurarme de la magnitud del peligro, los valletanos ya han sufrido bastante.

Además, estoy seguro de que todos responderán a una llamada de auxilio en caso de que la situación sea más de lo que pueda manejar.

Así que aquí estoy, descansando un poco después de un largo viaje, pues ni siquiera los considerables dones de Lathander pueden hacer todos estos kilómetros agradables. Tengo una extraña sensación, como si hubiese algo raro en el mismo aire, pero debería llegar al Valle en breve, por lo que…” (El diario se interrumpe aquí.)


Este diario fue escrito por Luor Kathar, sacerdote de Lathander y nativo del Valle de la Sombra, y está comentado en por Iridal Kant, hechicera y Dragoon del Dragón de Plata. Muchos de los personajes a los que hace referencia son personajes reales que participaron en la campaña del Retorno al Templo del Mal Elemental hace ya algunas años, y que se extendió por no pocos.

Luor ha vuelto a las aventuras como parte de los viajes de los personajes de Vilia a los Planos. Los que pasaron por Faerûn ya se han marchado, y aunque han mejorado la situación en la que se encontraba el Valle de las Sombras, sus enemigos siguen controlando esas tierras y la Urdimbre continúa resquebrajándose.

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario. ¡Si estás interesado, aún quedan huecos libres!

Autor: David Ruso
Comentarios: Ricardo García

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