Crónicas de los Planos: Faerûn (VII)

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La Torre de Elminster - Michael Mueller

La Torre de Elminster – Michael Mueller

“4 de Hammer del 1375 C.V.

Por suerte, la noche ha sido fructífera, y gracias a Lathander, hemos encontrado a un superviviente de Morningdawn Hall: el hermano Rewell Thunderstorm.

Aliviado por encontrar a otro sacerdote del Señor del Alba, Rewell nos habla sobre el ataque contra el Templo de Lathander. Nos cuenta que presenció cómo los zentharim llevaban los cadáveres de los sacerdotes hacia la Torre de Ashaba. Además, tiene la certeza de que hay agentes de Shar involucrados en el ataque. Dada la rivalidad entre Lathander y la diosa de la noche debo admitir que no me extraña. (Y las implicaciones van más allá. La Señora de la Pérdida es una de las más enconadas enemigas de Mystra, lo que podría tener relación con el estado de la Urdimbre).

Por desgracia, Rewell es conocido entre los valletanos, por lo que mientras estemos de incógnito no podemos llevarlo con nosotros, por lo que hemos establecido un punto de reunión con él para más adelante, cuando tengamos más información.

Tras ello nos dirigimos a las ruinas de la torre de Elminster (algo muy valiente por nuestra parte, no solo por el riesgo de ser descubierto por los Zhentarim, sino por la alta probabilidad de encontrar conjuros mágicos activos y peligrosos en los restos de la torre de un Archimago), y tras una búsqueda rápida encontramos una trampilla oculta. Curiosamente, la magia parece funcionar correctamente en la torre, pues la trampilla está protegida por un glifo custodio de considerable poder, por lo que me vi obligado a recurrir a un campo antimagia para poder entrar. (Personalmente, dudo que fuese un Glifo Custodio lo que logramos pasar. El genio de Elminster puede definirse, en el mejor de los casos, como retorcido…)

Una vez en el interior, se manifestó ante nosotros una mujer fantasmal llamada Ilsheen, guardiana de la torre. Curiosamente, pese a ser claramente algún tipo de espectro, no sentí en ella el oscuro toque tan característico de la nigromancia. 

Ilsheen nos dio la bienvenida nada más vernos, agradeciendo por fin algo de compañía, y nos relató la caída de la torre. (Siempre había oido los rumores de que Elminster guardaba un espectro guardián en su torre. No podía sospechar que fuese tan encantador).

Al parecer días atrás la torre fue infiltrada por poderosos espías de Shar que lograron pillar a Elminster por sorpresa y herirlo, lo cual activó sus contingencias transportándolo a él y a su torre a lugar seguro.

Ilsheen confirmó nuestras sospechas sobre la profecía de Azuth, revelándonos que la tumba de Aumry se encuentra en las afueras del Valle, y para ayudarnos nos entregó un Cofre de Leomund perteneciente a Elminster, en el que se encontraba un Sextante Planar, que será de enorme ayuda para cuando encontremos el portal que mis aliados están buscando. (Sabía que podríamos encontrar algo de utilidad aquí. No esperaba que pudiese serlo tanto, sin embargo. Fue en ese momento cuando comenzó a germinar la idea que nos llevará de vuelta a Faerûn cuando llegue el momento a Idan y a mí… ¡o eso espero!)

Por último, nos dirigimos a la casa de Iridal, en la que dormía al menos una decena de guardias, pero tras un buen rato de planificación logramos infiltrarnos y llegar al sótano secreto de la casa. Allí la maga encontró muchos de sus libros y pergaminos, albergando todos sus estudios sobre los planos (Una lástima que la mayor parte de mis focos se perdiesen. Estaba claro que la mayoría de los objetos mágicos que había poseido habían sido saqueados, junto a cualquier cosa de valor. Fue… extraño volver a entrar en casa después de casi un año de viaje…).

Finalmente hemos vuelto a la posada, con intención de seguir investigando mañana tras una buena noche de sueño.” (Una estilizada linea da por finalizada la entrada del día 4 de Hammer).


Séptima entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte V)

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Lathander, el Señor del Alba. Imagen propiedad de Wizards of the Coast.

(Tras consultar a Lathander y presenciar la manifestación divina de Azuth, Dios de los conjuros, Lúor decidió inspeccionar a Idan. Desde que lo encontré en Vilia, Idan no ha logrado recordar nada de nuestro pasado juntos. Alguna vez me ha contado que su primer recuerdo es el de levantarse en un lecho, herido tras un conflicto bélico en el que, según todos los indicios, habría participado en una tierra extraña y distante. En un mundo que, estoy convencida, no es el suyo. Por más que he intentado ayudarle, no logrado encontrar la forma. Y tener a Lúor con nosotros me pareció en aquél momento una oportunidad traida de la mano de Mystra).

Increible. Los dones de Lathander se han mostrado incapaces de curar la aflicción de Idan. Tras la confirmación por parte del mismo Señor del Alba de que los recuerdos del paladín han sido modificados, he probado todas las plegarias de curación, restablecimiento y levantamiento de maldiciones y encantamientos, y nada de lo que he probado ha funcionado. Llegados a este punto, sólo una plegaria de Milagro, una intervención directa de una divinidad, puede ayudarle. Lo cuál no hace más que aumentar la lista de preguntas que me surgen sobre la figura del paladín…

Por lo que Iridal me ha dicho, Vilia es un plano aislado del resto del multiverso, de algún modo, y es extremadamente difícil alcanzarlo. Según ella, Idan fue absorbido por un vórtice debido a un experimento arcano fallido, pero eso fue hace 5 años, mientras sus recuerdos más recientes son de hace 2, ya en Vilia. ¿Qué fue de él durante esos 3 años de vacío? ¿Qué entidad puede haber modificado sus recuerdos y por qué, teniendo en cuenta que el nivel de poder necesario para eso es prácticamente divino? Y quizás lo más chocante de todo… ¿cómo puede utilizar en Faerûn sus bendiciones de paladín, siendo la deidad a la que adora, Thrain, ajena a esta esfera y por tanto impotente en ella?

Idan es un misterio que se encuentra fuera de mi poder por el momento, por lo que he recomendado a Iridal que se centre en investigar a la gente que afirma conocer a Idan desde siempre en Vilia. Les deseo toda la suerte del mundo, pero también temo un poco por su seguridad, si mis sospechas sobre el tipo de entidad al que se enfrentan resultan ser ciertas.

(Tus pesquisas lograron mucho, Lúor. Me guiaron por el camino correcto, un camino que siempre había temido andar. No sabía si podría soportar lo que encontraría en él y, sin embargo, estaba claro que debía ser andado. Que Lathander te traiga un radiante amanecer cada día.)


Cuarta entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Las entradas anteriores pueden encontrarse en los siguientes enlaces:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Russo
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (Parte III)

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El Valle de las Sombras

“4 de Hammer del 1375 C.V.

Si la situación no es desesperada poco le falta. Nos encontramos en La Vieja Calavera, la posada del Valle de la Sombra, habiendo hecho ya un primer reconocimiento de la zona, y haciéndonos pasar por una compañía mercenaria llamada Las Garras Negras. (La idea del nombre fue de Kuthan. Coincide con el nombre de las tropas que él está reuniendo en Westfallia. Muy apropiado).

Lo primero que vimos al llegar al pueblo es la constante presencia de patrullas mercenarias portando tanto el símbolo de los zentharim como el de Lord Mourngrym, e incluso antes de eso pudimos observar a un hechicero montando una bestia alada patrullando los alrededores .(Los Magos Celestes Zhentarim. Una fuerza de élite creada por Manshoon que concede a los hechiceros no solo con un aliado de inmenso poder, sino con una movilidad y unos recursos adicionales que todo mágico Zhent desearía para sí. Esta fuerza es poderosa, despiadada y muy peligrosa. Durante mi época de novicia me tentaban con entrar a formar parte de sus filas, si bien la idea nunca llegó a atraerme. Me alegro de que fuera así).

En el pueblo los mercenarios campan a sus anchas, como si el lugar fuese suyo, e incluso un grupo de ellos se ha adueñado de la casa de Iridal. (Era de esperar, en realidad. La villa es pequeña, y los Zhentarim parecen haber traido casi a un centenar de tropas, entre fuerzas Zhentilar y mercenarios. El Valle de las Sombras se encontraba abarrotada de enemigos).

Los aldeanos parecen temerosos y apesadumbrados, y apenas se atreven a mirarnos a los ojos, o a hablar si no les hablamos antes. Sin duda han sufrido todo tipo de abusos por parte de los invasores.

Por otra parte, la torre de Elminster realmente ha caído, completamente desaparecida. Según nos ha comentado la posadera, la torre explotó desde dentro dos noches antes del ataque zentharim, sin duda propiciando el ataque.

¿Qué puede tener poder suficiente como para hacer algo así al mayor de todos los archimagos? (Yo todavía no me explico cómo pudo pasar. Elminster no se dejaría sorprender fácilmente)

Es más, la extraña sensación que tenía desde que llegué ha cobrado forma. La magia parece dañada en todo el valle, anulando completamente las esferas de evocación y transmutación y debilitando significativamente las demás. ¿Tendrá algo que ver con la caída de Elminster? (La sensación, además, es asfixiante. Sientes como si la energía acumulada dentro de tu cabeza, el poder albergas en tu interior a la espera de ser desatado, se deshiciese poco a poco. Formular las palabras y los gestos del encantamiento solo consiguen hacer escapar la energía contenida de la misma forma en la que un vaso de agua desaparecería al ser arrojada en un erial, absorbida e inútil. Dentro de ti tan solo queda el vacío).

Y el templo… el impresionante Morningdawn Hall, uno de los más gloriosos templos del Señor del Alba… mi hogar durante años… destruido por completo. Cuando lo vi me costó toda mi fuerza de voluntad no lanzarme a los restos a buscar señales de algún superviviente, pero de alguna forma logré contenerme. Lograré que se haga justicia. La luz de Lathander volverá a brillar en el Valle de la Sombra.

Necesitamos más información, y sólo hay una entidad en la que confíe completamente en momentos de crisis como este. Necesito el consejo de Lathander.”


Tercera entrada del diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander, recopilada y comentada por Iridal Kant. Sus dos entradas anteriores pueden encontrarse aquí:

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Ruso
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (parte II)

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“4 de Hammer del 1375 C.V.

Bueno, esto ha sido inesperado. Mientras descansaba, vi una columna de humo negro que se alzaba en la lejanía, por lo que decidí acercarme a investigar. Parecía demasiado grande para ser una simple hoguera, y temía que alguien pudiese estar en peligro. Y tenía razón: la aldea de La Loma del Robledal estaba siendo atacada por mercenarios, claramente buscando a alguien. Muchos de los aldeanos yacían por los suelos, muertos o cerca de ello.

Mientras decidía qué hacer, por suerte, un grupo de aventureros apareció para plantar cara a los mercenarios, con lo que pude centrarme en salvar a los aldeanos y luego apoyar a estos nuevos aliados. (¡Toda una suerte que un sacerdote del Señor del Alba nos considerara tales, nada más vernos! Cláramente, la mano de los Dioses estuvo cláramente presente en aquellos días). Una vez asegurados los supervivientes y neutralizada la amenaza, pudimos interrogar al líder superviviente de los mercenarios: Vorgan de la compañía de la Calavera y el Mazo.

Y aquí empezaron los verdaderos problemas.

La compañía de la Calavera y el Mazo, entre muchas otras compañías de mercenarios, había sido contratada por La Red Negra, más conocida bajo el nombre de Los Zentharim, una de las organizaciones malignas más poderosas de todo Faerûn, y a los que Vorgan se ha referido como nuevos protectores del Valle de la Sombra. (Un emplazamiento, además, que los Zhent habían querido asegurar desde hace décadas, con ningún éxito hasta entonces). Es más, si su palabra es de fiar, y dado que se encontraba bajo el poder de Lathander para decir la verdad no tengo razones para dudar de ello… tanto Morningdawn Hall como la torre de Elminster, el mago más poderoso de cuantos se conocen y elegido de Mystra, han sido destruidos por la embestida zentharim. (Por muy sujeto a la magia divina que se encontrase aquél pasmarote, admito que a mí me resultó difícil de creer). Si eso es cierto, la situación es muchísimo más grave de lo que jamás habría podido imaginar. Y aunque no estoy seguro de dónde encaja Zaisev en todo esto, su presencia sólo empeora las cosas todavía más. Definitivamente tengo que clarificar la situación, pero si se confirman mis sospechas puede que no baste conmigo ni el resto del Hacha de la Luz Arcana. ¿Y qué ha sido de Lord Mourngrym, el señor de estas tierras? Veremos. (Desde luego, algo no encajaba. Lord Mourngrym, desde que ocupara la Torre Torcida, se había mostrado un fiero opositor a la tiranía de los Zhentarim. Es mucho más probable que los Zhentarim lo estén utilizando como rehén).

Respecto a su presencia en La Loma del Robledal, la compañía de la Calavera y el Mazo se encontraba buscando a un tal Azalar Falconhand. Si es alguien que está siendo buscado activamente por los zenth, haríamos bien en encontrarlo nosotros primero. Por suerte la situación no parece completamente desesperada. Según los aldeanos, la mayoría de las tropas de los zenth han partido hacia el sur, dejando en el valle una fuerza de ocupación. Peligrosa y preocupante, sí, pero más manejable, al menos.

(En este momento, mi mayor preocupación estaba en la posibilidad de que el Valle de las Sombras hubiese sido realmente infiltrado por los Zhentarim. La posibilidad de que la Torre de Elminster hubiese sido destruida, y con él el más poderoso protector del Valle de las Sombras, me parecía irrisoria. Pero podía haber ocurrido que los Zhentarim hubiesen aprovechado su ausencia, y quizás la de otros héroes locales, para hacerse con el control de parte de la ciudad. Estaba convencida, en cualquier caso, de que los Valletanos estarían todavía en pie de guerra, listos para echar al opresor. Ah, qué ingenuo podemos llegar a ser el ser humano…)

Tras el interrogatorio, los aldeanos supervivientes ajusticiaron a los mercenarios que quedaban vivos (se lo merecían…), y se dirigieron a refugio seguro, aunque me pregunto si queda realmente un refugio seguro en el Valle de la Sombra.

Una vez los aldeanos estaban a salvo y pude pararme a respirar, volví mi atención hacia el grupo de aventureros. Se trataba de dos mujeres y tres hombres, todos humanos y claramente aventureros experimentados todos ellos, y obviamente extranjeros, aunque no podía imaginarme cuanto. (Bueno, no todos…)

Se presentaron como Taryc (una duelista), Kuthan (un arquero), John (un guerrero, y parece que a las órdenes de Kuthan), Idan (un paladín, por lo que puedo intuir, aunque de ningún dios que yo conozca) e Iridal (una maga, y de considerable poder, y por su comportamiento diría que posee algún tipo de relación romántica con Idan), y me hablaron de los motivos que los traían aquí. Y entendí lo que me parecía extraño de ellos. (¡Qué delicado, nuestro Lúor! Como se nota que su patrona no es Sune. Y aún así, bastante perceptivo en lo referente a Idan y a mí. Quizás demasiado, considerando las dudas y el miedo, aunque me cueste admitirlo, me corroe… Nos corroe, en realidad. Ésta no era la forma en la que esperaba volver a Faerûn: envuelta en las dudas. Y aunque me marcho con la firme intención de volver, no puedo evitar pensar que puede que no vuelva a ver la magestuosidad del Bosque de Cormanthor nunca más).

Al parecer el grupo proviene de un plano material distinto a Toril, de un lugar llamado Vilia, del que nunca he oído hablar. Pero incluso más sorprendente que su procedencia es su destino, pues sólo están usando Toril como plano de paso en su camino al Abismo. No sé qué les puede llevar a hacer un viaje a un lugar así, pero insisten en que el destino mismo de su plano depende de su éxito.

Y por increíble que parezca todo esto, la verdad es que les creo. 

Sin embargo, dos de ellos, Idan e Iridal, son al parecer originarios de Toril, y es más, vivían en este mismo valle, aunque Idan parece tener algún tipo de amnesia que le impide recordar su tiempo aquí. Debería ser capaz de ayudarles con eso, si tenemos tiempo. (Ah, estoy segura de que con más tiempo podrías habernos ayudado todavía más, amigo…)

El grupo sospecha que el portal que buscan para llegar al abismo se encuentra en algún lugar del Valle, e Iridal quiere visitar su antigua casa para buscar algunos libros y objetos que les puedan ser útiles en su misión, y yo quiero ver la situación del Valle y confirmar las palabras de Vorgan, por lo que hemos decidido viajar juntos por el momento y dirigirnos hacia el Valle de la Sombra.

Rezo a Lathander para que la situación no sea desesperada.”


Después de su primera entrada, Iridal continúa estudiando el diario de Luor Kathar, sacerdote de Lathander y nativo del Valle de la Sombra.

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario.

Autor: David Ruso
Comentarios: Ricardo García

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Crónicas de los Planos: Faerûn (parte I)

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“4 de Hammer del 1375 C.V.

Desde la caída de El Primero y la destrucción del nuevo Templo del Mal Elemental que no escribía un diario, pero dadas las circunstancias parece lo más apropiado. (Cláramente, esto debió suceder mientras he estado fuera, atravesando los planos. Me hubiese gustado preguntarle a Lúor sobre esta entidad, El Primero. Una lástima que ya no sea posible…)

Según Til, lo que escriba en este diario quedará automáticamente inscrito en la copia que hay en mi estudio (bonito truco!), por lo que si no regreso al menos quedará un registro de lo que he descubierto y de lo que me haya ocurrido. (Ah, amigo… Rezo a Mystra para que eso no haya sido finalmente necesario…) En mi ausencia, Maluccus y Pimpo quedan a cargo de la fortaleza, y Dawngreeter Thomas a cargo del templo.

Hace apenas dos días recibí un comunicado del Alto Dawnlord Munro Cassimar, de Morningdawn Hall, el templo de Lathander del Valle de la Sombra, donde recibí mi iniciación en los misterios del culto al Señor del Alba y viví durante años. El padre Cassimar mismo se encargó de guiarme durante esos años, y siempre tendré una profunda deuda con él. (Recuerdo al Señor del Alba Cassimar. Un buen hombre, amable y dadivoso, si bien tenía una tendencia horrible a vanagloriarse de la misma forma mientras declamaba sobre el púlpito como cuando lo hacía en una conversación con cualquier interesado que pudiese convertir en fiel a Lathander. Estoy seguro de que parte del fracaso de la Iglesia de Lathander de obtener más fieles entre los habitantes del Valle de la Sombra fue debido a sus larguísimas parrafadas. Me alegro de saber que sus aprendices supieron quedarse tan solo con las buenas cualidades).

En su misiva, el padre Cassimar solicitaba mi ayuda con una infestación de no-muertos en el Valle. Ese en particular es un problema con el que los sacerdotes de Lathander no suelen tener demasiados problemas, ya que las capacidades que el Señor del Alba nos concede son especialmente efectivas contra dichas aberraciones. Sin embargo, el problema parece superarlos y al mismo tiempo implicarme directamente, pues parece que el responsable es el nigromante Zaisev, una sombra de mi pasado que podría incluso conducirme al rastro de Maya y Rose. (Una historia trágica la de tu familia, amigo. Como heroicas son tus proezas. Dignas de un tomo exclusivo para ellas, por lo que no añadiré más).

Incluso ahora me pregunto si ha sido buena idea partir en solitario sin el resto del Hacha de la Luz Arcana, pero mis compañeros tienen asuntos personales a los que atender: Til se encuentra asistiendo a la reconquista de Myth Drannor, Andrea está ausente en una de sus aventuras, Rurik está ocupado haciendo de embajador con Mithrill Hall, y Malrus aunque supiese dónde está ahora mismo no querría llevarlo conmigo hasta asegurarme de la magnitud del peligro, los valletanos ya han sufrido bastante.

Además, estoy seguro de que todos responderán a una llamada de auxilio en caso de que la situación sea más de lo que pueda manejar.

Así que aquí estoy, descansando un poco después de un largo viaje, pues ni siquiera los considerables dones de Lathander pueden hacer todos estos kilómetros agradables. Tengo una extraña sensación, como si hubiese algo raro en el mismo aire, pero debería llegar al Valle en breve, por lo que…” (El diario se interrumpe aquí.)


Este diario fue escrito por Luor Kathar, sacerdote de Lathander y nativo del Valle de la Sombra, y está comentado en por Iridal Kant, hechicera y Dragoon del Dragón de Plata. Muchos de los personajes a los que hace referencia son personajes reales que participaron en la campaña del Retorno al Templo del Mal Elemental hace ya algunas años, y que se extendió por no pocos.

Luor ha vuelto a las aventuras como parte de los viajes de los personajes de Vilia a los Planos. Los que pasaron por Faerûn ya se han marchado, y aunque han mejorado la situación en la que se encontraba el Valle de las Sombras, sus enemigos siguen controlando esas tierras y la Urdimbre continúa resquebrajándose.

Los eventos de la campaña Shadowdale: The Scouring of the Land seguirán desarrollándose como Spin-Off a los hechos narrados en este diario. ¡Si estás interesado, aún quedan huecos libres!

Autor: David Ruso
Comentarios: Ricardo García

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