Conociendo a la Mensajera

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Dentro del arco “Ídolos de la Tormenta” hemos acabado con la primera fase: el librojuego “Un Misterioso Encargo“. La semana pasada publicamos su conclusión: el relato “En la Escena del Crimen“, y en los próximas semanas publicaremos las siguientes parte de la historia que, a través de partidas de rol que hemos jugado con algunos de vosotros, hemos ido creando colaborativamente.

“Ídolos de la Tormenta” se basa en un personaje central: la Mensajera. Una aventurera que ha viajado desde Escisión, la capital Entánica, hasta Puerta de las Tormentas. Llevando consigo un misterioso paquete, sus aventuras y vuestras decisiones han sido el desencadenante de lo que está ocurriendo en Puerta de las Tormentas en estos momentos.

Sin embargo, apenas conocemos a la Mensajera. Y habiendo sido interpretada por 89 personas distintas, la mejor forma de descubrirla es hacerlo con vosotros.

Así que hoy os lanzamos una pregunta y una encuesta, que dejamos abierta para que ampliéis con lo que se os ocurra:

Si tuvieras que describir a la Mensajera en tres palabras, ¿cuáles serían?
  • Nueva respuesta...

Dejaremos la encuesta abierta durante una semana, tras la cuál conoceremos los resultados. Si tienes más ideas, déjanoslas en los comentarios, o cuéntanoslas en Facebook o en Twitter.

¡Anímate y cuéntanos tu historia!

Ricardo García
@BardoVilia

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En la escena del crímen

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Kurt Highes, sargento de la Guardia de Puerta de las Tormentas, se agachó para inspeccionar los cuatro cuerpos carbonizados. Por la forma en la que estaban dispuestos, habían salido despedidos desde el centro de la habitación. La explosión se produjo allí, y debió de ser tremenda. Poco quedaba de sus rostros para ayudar en la identificación.

-¿Ninguno de ellos pertenecía al servicio de la mansión? -increpó Kurt a uno de los hombres de armas al servicio de Andrea Rockstead.

El mercenario, que tenía más aspecto de matón que de soldado, se encogió de hombros.

-Yo no los he visto nunca. Y hay pocos sirvientes en esta mansión, además de nosotros.

Kurt levantó la vista a su interlocutor.

-Las Flechas Rojas, ¿no es así?

-Así es. El mejor cuerpo de seguridad de toda Media Esuarth -asintió el mercenario con claro orgullo.

Kurt continuó examinando la escena sin añadir nada más. Los pedazos de cristal se mezclaban con los tablones rotos de lo que habían sido las mesas y muebles. Todo estaba cubierto de numerosas manchas de diversos colores oscurecidos por el fuego. El olor era espantoso.

Entonces se detuvo. Un amasijo de pieles calcinadas cubría una de las mesas que todavía se sostenía en pie. Parecían haber sido puestas allí con delicadeza, como si alguien hubiera tenido extremo cuidado con lo que sea que habían envuelto.

-Entiendo que esto forma parte de lo que había traído la mensajera herida -comentó dirigiéndose de nuevo al mercenario.

-Sí, eran buenas pieles. La explosión no logró quemarlas.

-Ni tampoco lo que contenían, entiendo…

El hombre de armas no contestó, encogiéndose de hombros. Kurt ya se había encontrado muchos puntos grises en este caso. Muchos de ellos le recordaban a operaciones del mercado negro: una mensajera que llega con las últimas horas del día, un grupo de ladrones dentro de la mansión, nadie sabe qué se estaban disputando… Cualquier guardia estaría interrogando a todos los habitantes de la mansión en busca de contradicciones en sus historias.

Pero la mansión pertenecía a Andrea Rockstead, Ingeniera Jefe y Miembro del Consejo de Media Esuarth. La estudiosa no se había mostrado excesivamente preocupada por los acontecimientos, y Kurt quería mantener su puesto en la guardia.

¿Qué hay de la mensajera? ¿Cómo evoluciona? -preguntó mientras recogía aleatoriamente algunos de los restos de la explosión. “Evidencias”, le habían pedido.

-Los sacerdotes dicen que se recuperará, pero que la explosión le dejará secuelas. Todavía está inconsciente.

-Sobrevivir a una explosión así es más de lo que cualquiera de nosotros podría pedir. Liveta debe tenerla en gran estima.

Ambos abandonaron la habitación y atravesaron el rellano alfombrado hasta las escaleras que llevaban al primer piso. Los recibió una sonora y característica carcajada femenina que Kurt reconoció al instante. También reconoció otra voz profunda y rota por los años de abuso del tabaco. Kurt no pudo evitar maldecir en voz baja, lo que provocó una mirada divertida por parte de su acompañante. Sin detenerse a añadir nada más, Kurt se acercó hasta la pareja y se cuadró en un saludo marcial.

Johann Bolton, Comandante de la Guardia de Puerta de las Tormentas, asintió con aire cansado e indicó a su subalterno que podía relajarse. Ante él, Andrea Rockstead continuaba con su animada diatriba, narrando su versión de los hechos.

-Tuvimos muy mala suerte -hablaba con rapidez, casi con nerviosismo, como si intentase que sus palabras fuesen a la misma velocidad a la que iban sus pensamientos-. Había pasado todo el día intentando refinar una sustancia altamente volátil para aumentar la temperatura a la que se llevaba a cabo la reacción explosiva. Llevaba toda la tarde trabajando en mi laboratorio, pero la mensajera llegó justo cuando estaba tomándome un refrigerio. Muy necesario, por otro lado, porque apenas había comido en todo el día con la emoción de los avances que había ido logrando.

>>Ni siquiera me dio tiempo de verla. Estaba a punto de salir de las cocinas cuando el laboratorio explotó. Todos nos tiramos al suelo, por miedo a que algo nos golpeara. Yo me metí debajo de la mesa. Fue una buena decisión: las ollas cayeron causando un gran estrépito, y…

-La mensajera, Andrea -lo interrumpió Johann, intentando guiar el relato.

-Sí, y subí hasta el laboratorio para ver qué había pasado. Allí encontré los cinco cadáveres y el cuerpo, todavía con vida, de la chica. Por supuesto, llamé a los sacerdotes de Sior inmediatamente. Parece que han podido atenderla a tiempo.

-¿Habéis dicho cinco cuerpos? -interrumpió Kurt esta vez, sorprendido. Andrea asintió, pero antes de poder añadir nada más Kurt se dirigió a su superior-: Tan solo hay cuatro cuerpos en el laboratorio, señor. Es posible que uno de ellos haya logrado huir.

-No me había fijado -añadió Andrea, sorprendida-. ¿Había un hombre pequeño, delgado y con cara de rata entre los muertos?

-Queda poco que permita distinguirlos, pero creo que ninguno de los cuerpos que hay allí es así.

Un corto y meditabundo silencio siguió las palabras de Kurt.

-¿Qué hay del mensaje que iban a entregarte, Andrea? ¿Has podido recibirlo? -preguntó Johann.

-No, aún no he podido hablar con la mensajera. No sé qué traería -contestó Andrea. Parecía que empezaba a cansarse del interrogatorio.

Kurt recordó entonces los restos de pieles que había visto en el laboratorio. Parecían haber envuelto algo importante, y habían sido tratadas con sumo cuidado. El sargento tragó saliva. Sin dejar de observar la aparentemente honesta sonrisa de Andrea, decidió guardarse sus pensamientos.

-¿Qué sabemos de la mensajera, entonces? -volvió a intentarlo Johann.

Kurt asintió y respondió con rapidez:

-Sólo sabemos que llegó a la ciudad ayer a última hora, pero no sabemos desde dónde. La vieron por primera vez en el mercado, preguntando por un guía que lo pudiese llevar hasta la mansión. No se detuvo a descansar. Hay rumores de que la vieron también en dirección a los Barrios Bajos, pero si es así no se detuvo mucho tiempo.

-Llegó aquí después del atardecer, si os sirve -añadió Andrea-, y ahora, si no tenéis más preguntas, debo volver a mis experimentos.

-¿Tus experimentos? El laboratorio está destrozado.

Andrea se encogió de hombros.

-Ya he pedido que me traigan muebles, herramientas e ingredientes para continuar por donde iba. Hoy me traerán la mayor parte y todo debe quedar perfecto. Será necesario que supervise la instalación.

Johann Bolton asintió y suspiró.

-Me parece que ya hemos acabado aquí Highes. Volvemos a la casa de guardia.

El sargento se cuadró y se marchó para cumplir la orden.

——-

-Así que Andrea recibió su paquete -una seductora voz de mujer escapaba bajo los pliegues de una amplia capucha de color gris.

El guardia asintió, incómodo. Se esforzó en cubrirse con su capa, intentando pasar desapercibido al grupo de guardias que salía en aquellos instantes de la mansión de Andrea Rockstead. Entre ellos pudo identificar al Comandante de la Guardia. Un sudor frío recorrió su espalda.

-Debo irme -anunció, pero una sonrisa gélida de labios llenos y dulces lo detuvo.

-Has hecho un buen trabajo -dijo la mujer, y le tendió una pequeña bolsa en la que tintineaban un buen puñado de monedas-. Seguiremos en contacto.

El guardia anónimo tomó la bolsa y asintió. Acto seguido echó a correr con la intención de interceptar al grupo donde se suponía que debía estar esperándolo. Una ambiciosa mirada de ojos claros lo acompañó a lo largo del camino.

——-

Autor: Ricardo García
Mansión de Andrea Rockstead. Distrito Gubernamental de Puerta de las Tormentas. Media Esuarth, Reino de Entanas.
35 de Ragniar del 1487 d.S.


En este relato presentamos las conclusiones y la siguiente escena a los acontecimientos ocurridos durante el librojuego “Un Misterioso Encargo”, que presentamos en el fin de semana de del 4, 5 y 6 de Mayo de 2018 en el FicFest de Sevilla.

“Un Misterioso Encargo” sigue las aventuras de esta misteriosa mensajera en su viaje hasta Puerta de las Tormentas para entregar un misterioso paquete a la Ingeniera Jefe de la ciudad. A través de las decisiones del jugador, la historia podía tener un final u otro.

Las conclusiones presentadas en este relato son el producto de las decisiones de las 89 personas que terminaron la aventura durante ese fin de semana. Son esas acciones las que quedan establecidas en la historia de Puerta de las Tormentas, y en las que se basarán las siguientes historias que van a ir surgiendo.

Este relato sirve de preludio a la historia narrada en “Estirpes de Ladrones”, las partidas que organizamos también durante el FicFest. Pronto publicaremos también los hechos ocurridos en esas partidas.

Todas estas historias quedan enmarcadas en un arco argumental que hemos llamado “Ídolos de la Tormenta”, y que continuaremos avanzando en los eventos y en los librojuegos que iremos anunciando próximamente.

¿No has podido jugar a “Un Misterioso Encargo”? ¿No lo has podido explorar por completo? ¡Todavía estás a tiempo! Échale un vistazo. ¡Es gratis!

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Creación Colaborativa: Un ejemplo

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Dentro de una historia es posible aplicar la creación colaborativa a muchos ámbitos. A través del conocimiento, la experiencia y el sentido común de un grupo de personas podemos crear una localización, tal y como un pueblo, una ciudad, una región o un país que sea original y atractivo, posiblemente único. En este marco, la exposición y contraposición de ideas entre los miembros de un grupo va refinando y aportando detalles. Mientras exista un acuerdo común entre los integrantes del grupo de mantener la consistencia y respetar las líneas propuestas por el iniciador de la idea, cada aportación proporciona mayor profundidad y mayor identidad a la localización que se está creando.

Por ilustrar el proceso con un ejemplo sencillo, podemos decir que en un grupo de tres personas, Juan será el iniciador en un proceso de Creación Colaborativa. Viene con una idea de un pequeño pueblo medieval que forme parte del territorio de un noble importante, que se comporta como un tirano. El pueblo tendría unos quinientos habitantes, y se dedicaría principalmente a la agricultura. Dentro de su historia, pretende proponer a los personajes que se opongan al yugo de este noble. No tiene muy claro cómo lo harán, y de hecho quiere dejarles libertad a los jugadores para que decidan de qué forma quieren oponerse (Juan es un firme defensor de la Creación Colaborativa también dentro de la narrativa y los juegos de rol).

Con esa información, Jaime plantea algunas preguntas: ¿Dónde se encuentra ese noble? ¿Quiénes podrían querer apoyarlo dentro del pueblecito? ¿A qué distancia se encuentra el centro urbano más cercano y de mayor tamaño? Entre los tres comentan distintas posibilidades, y deciden que el noble tiene su mansión en una ciudad de unos 3000 habitantes a unos 50 kilómetros de distancia. Para mantener el control sobre cada villa, ha creado la figura del Regidor, una persona de confianza que lo representa y que está dedicada a la administración.

En ese momento José levanta la mano, emocionado, y propone que sea el Regidor de este pueblecito quien realmente está oprimiendo al pueblo. El regidor se ha convertido en una persona de confianza para el noble, pero lo está engañando, y está desviando parte de los impuestos que recauda de los vecinos del pueblecito (mucho más altos de lo que impone el noble) para alguna causa oscura y siniestra. Posiblemente influenciada por algún Dios maligno.

La idea del Dios maligno no se ajusta al contexto de la historia que está planteando Juan, pero el resto de la propuesta le encanta. Los tres continúan discutiendo acerca de los motivos que impulsan al Regidor a obrar así, y los métodos que está utilizando para mantener su control sobre el pueblo y engañar a sus vecinos. La idea que han desarrollado entre los tres es mucho más rica de lo que cada uno podría haber creado por sí mismo en el mismo tiempo, y la profundidad que están otorgando a la historia es mucho mayor. Podrían salir muchas ramificaciones de esta sencilla idea.

Un proceso parecido puede aplicarse a muchos otros elementos de un mundo y una historia: facciones políticas, religiones, localizaciones, mapas, trasfondos, leyendas, objetos, personajes… Cada uno de ellos posee una influencia distinta en la historia, por lo que seguimos procesos propios y únicos a cada elemento.

Existen particularidades adicionales a la hora de tratar con grupos más grandes de personas, así como dinámicas que aportan comprensión sobre partes concretas de un lugar, un personaje o una historia. En el evento que llevaremos a cabo el próximo miércoles, 1 de Noviembre desarrollaremos una de estas dinámicas orientada a la Creación de Personajes y de Relaciones entre Personajes. Si estás interesado, ¡estás invitado a asistir!

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Guía de Edición del Compendio de Vilia

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El Compendio de Vilia es una herramienta que está basada en la misma que tecnología que utiliza Wikipedia. Permite crear, editar y enlazar contenido de forma muy rápida y eficiente, facilitando la rápida navegación entre temas, el trabajo colaborativo y la creación de un histórico.

Sin embargo, este tipo de herramientas utiliza una sintaxis particular a la hora de crear y editar contenido. Por ejemplo:

  • Para crear un encabezado hay que rodear la frase del encabezado con símbolos de igual: “==Sección 2==”, “===Sección 3===”, etc.
  • Para crear listas basta con anteceder la frase de un asterisco: *Esto es un elemento de lista”
  • Para crear enlaces a otras páginas de la Wiki es necesario rodear la dirección al enlace con dos corchetes: “[[Char:Taryc Radler]]”.

Existen otros muchos códigos concretos, que pueden encontrarse en el siguiente enlace, también accesible desde la página principal de la Wiki: https://es.wikipedia.org/wiki/Ayuda:C%C3%B3mo_se_edita_una_p%C3%A1gina#Enlaces_internos

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Normas de Uso del Compendio de Vilia

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El Compendio de Vilia es una gran herramienta para todos los interesados en Vilia.

Los jugadores tienen la posibilidad de describir a sus personajes con tanto detalle como deseen, registrar eventos y diarios personales y de grupo, aportar y completar información sobre lugares y personajes, y revisar toda la información de que disponen en la partida.

Los visitantes podrán estar al tanto de lo que ocurre en Vilia en un lugar que irá cambiando y evolucionando a medida que lo haga la partida. Tendrán a su disposición todas aquellas secciones que los miembros de la partida hagan públicos, y podrán aportar ideas y comentarios a través de Facebook y Twitter.

Los colaboradores podrán encontrar un lugar común, organizado y interrelacionado en el que incluir las propuestas y las ideas que han ido desarrollado, de forma que puedan discutirlas con otros colaboradores.

Los másters tienen la posibilidad de almacenar información y estadísticas que no son visibles al resto de los usuarios, vitales para el desarrollo de la historia y accesibles desde cualquier lugar.

El primer paso para comenzar a utilizar esta herramienta tan útil es definir sus Normas de Uso, ¡algo que ya está disponible en el Compendio!

¿Aún no tienes cuenta de acceso al Compendio de Vilia? Avísame y la gestionaremos rápidamente.

 

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